viernes, 22 de enero de 2021

 

RESPONDIENDO A JUÁN ANTONIO

Querido AMIGO: Permíteme que comience citando la última frase que haces en tu entrada anterior. Dices que “esto es lo primero que habría que abolir”.

Según la RAE, la definición de abolir es: “Derogar, dejar sin vigencia una leypreceptocostumbre”. Y es, a raíz de ésta definición, cuando me encuentro con mi gran pregunta que te traslado: Y esto ¿Cómo se hace? Porque lo que tu argumentas en tu magnífica exposición,  impide, desde mi punto de vista, que esta abolición se lleve a cabo; por lo menos en las circunstancias actuales, y que, repito, como tu describes están dominadas por los poderes que como primera y única condición  tienen,  que esa abolición no pueda hacerse realidad.

Tienes tantas preguntas y tantas respuestas acertadísimas a las mismas, que me resulta muy difícil hacer un comentario que pueda decir algo más, algo nuevo. El leído tu entrada varias veces, y cada vez que lo hago, me reafirmo en que tus razonamientos son oportunísimos y llenos de realidad.

Por intentar introducir algún pequeño matiz, haré unas breves referencias.

La ciencia y la técnica, lo único que persiguen es que, los que logran acceder a ellas, las usen para servir a esos poderes.

Sobre el maltrato al planeta, como los que pueden evitarlo no lo harán, creo que, aunque sea una parte muy mínima a favor, será lo que podamos hacer el ciudadano de a pie, a base de concienciarnos en que seguir ese consumo desaforado, ese comprar y “tirar” es suicida.

Sobre la sanidad y la educación ¡¡vaya dos temas!! Solo puedo decirte que, como tantas veces hemos comentado, lo primero que le viene a uno a la mente es decir: “vale, no se puede hacer nada”, pero también una vez más, hay que decir que no debemos caer en el pesimismo y la derrota anticipada y seguir luchando desde nuestro puesto para intentar conseguir la bondad y universalidad de las mismas, sobre todo, y tú lo sabes bien, puesto que me lo has escuchado mil y una veces, hacerlo por la educación. Sin ella no hay nada que hacer.

“Responder más a los números”. Naturalmente, porque para los poderes, los humanos solo somos números sin humanidad, que se manejan como debe y haber de una contabilidad.

¿Qué te puedo decir sobre los viejos sino lo que ya estamos viendo como se les trata? Viejo márchate que cuesta mucho mantenerte. ¿Puede haber algo más cruel?

Sobre quien aportará soluciones, sabes que los que pensamos como pensamos, hemos comentado muchas veces que los pensamientos denominados de izquierdas o progresistas o democráticos de verdad,  o socialistas, o como quiera ser llamado, podrían ser una solución. Pero los que se llaman hoy en día, representantes de estas formas de pensar, ¿hacen lo que deberían de hacer para llevar las teorías a la práctica, o bien se acoplan a los poderes? Esto, como tantas otras cosas, nos daría para un debate muy, muy largo.

Y llegamos al final con dos temas que creo son de una importancia suprema, y que solo tengo que decir, una vez más, que tu las defines con esas dos frases. Para la felicidad que “son tan pobres que solo tienen dinero” y estoy totalmente convencido que eso es así. Punto.

Y en cuanto a las redes sociales, de verdad querido amigo, he dicho tantas, tantas cosas, tantas, tantas veces, que solo me queda estar totalmente de acuerdo con tu frase de Eco: “  Las redes sociales han dado la palabra a una legión de imbéciles”  ¡¡¡Pero qué legión!!!

Una vez más, muchas gracias por tus aportaciones.

Recibe mi más fraternal abrazo.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario