El sábado 1 de noviembre a las 10:30 tendrá lugar nuestra próxima reunión del grupo en la cafetería (entrada por c/Argumosa) del Museo Reina Sofía de Madrid.
Los textos a comentar ya han sido publicados en este blog y/o en otros espacios virtuales de los que disponemos.
Por solicitud de algunos/as amigos/as del grupo los temas a tratar serán los siguientes:
1. La muerte (el temor a la muerte, sentido de la muerte, "una muerte digna").
2. Análisis de la actual crisis de nuestra sociedad. En torno a la aportación de Carlos París en "La época de la mentira".
3. Nuestra comunidad filosófica: perspectivas y propuestas.
Los lectores que no pertenezcan a nuestro grupo y deseen asistir pueden ponerse en contacto conmigo: ejam@movistar.es
La filosofía de por sí puede cambiarnos la vida. Todos somos filósofos y en la búsqueda del sentido solo tenemos que ejercer como tales.
miércoles, 22 de octubre de 2014
lunes, 20 de octubre de 2014
martes, 14 de octubre de 2014
Comunidad Filosófica (por Juan Antonio Luque)
Comunidad Filosófica
Con este texto quiero comenzar el debate sobre la idea
que lanzamos en agosto de destinar un local para nuestra comunidad filosófica.
Quisiera que debatiésemos sobre como utilizarlo y como hacer llegar la
filosofía a todos, una filosofía, que como nos dejo escrito nuestro añorado
Carlos París, debe partir del grito, del lamento, de la encrespada protesta
ante la injusticia del mundo en que vivimos.
Creo firmemente que los ciudadanos a pesar de las
penurias que nos hacen pasar nuestros gobernantes políticos, pero sobre todos
los poderes económicos que son en realidad los que marcan las pautas a seguir,
deben volver a pensar, según el articulo 27 de los derechos humanos:
“Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente de la vida cultural de la
comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en
los beneficios que de él resulten”.Para ello os propongo algunas ideas de cómo
Michel Onfray define la Universidad Popular (“Aspiro a un
nuevo tipo de Jardín de Epicuro, pero fuera de las paredes, ya no sedentario,
geográficamente cerrado, localizado, sino un Jardín nómada, portátil y móvil,
llevado consigo ahí donde uno esté. Un Jardín virtual cuyos efectos sean
reales. Una manera de vivir según los principios epicúreos en el mundo y no a
su lado. Propongo una máquina de guerra que, siguiendo el principio del caballo
de Troya, entre en la ciudad para llevar a cabo su combate de resistencia, de
oposición y de vida alternativa al mundo trivial.”) y como
creo que debe llegar a todos, sin distinciones la reflexión por medio de la
filosofía, fuera de las Universidades y colegios. Y parafraseando una vez mas a
Carlos Paris: “El pensamiento que se levanta a partir del grito y de la
admiración no quiere reducirse a contemplar el mundo, sino que aspira a
contribuir a su radical transformación.”
Todos somos conscientes que nuestra sociedad,
actualmente, no se corresponde con la necesidad de la inmensa mayoría de los
ciudadanos, solo esta al servicio de unos pocos.
Además de este texto os invito a leer el resumen del
libro que nos paso Eduardo “La comunidad filosófica, Manifiesto por una
Universidad Popular” De Michel Onfray
Popularizar la filosofía
En esta época de final de la civilización y de
descomposición política avanzada, debemos tener una propuesta filosófica, fuera
de los lugares institucionales donde se ejercita y se practica esta materia.
Pero no debe ser un foro de palabrería, si no más bien un foro de pedagogía
interactiva. Una pedagogía que suponga la transmisión de un contenido, un
aprendizaje previo, deliberar un saber, un análisis sabio de un discurso, de un
propósito, de una obra. Aquí el lenguaje debe servir de manera totalmente
básica y lejos de cualquier ejercicio de perfección distintiva o glosaica, a comunicar,
a intercambiar, a ofrecer con un léxico abierto, comprensible y preciso los
medios para todos de un verdadero intercambio de ideas.
La Filosofía es un saber inherente al propio existir. No
puede ni debe entenderse como algo para pocos seres humanos, eruditos y
estudiosos avanzados en su curso histórico. Todos podemos recrear desde
nuestras infinitas posibilidades una y otra vez planteamientos y respuestas que
han dado a lo largo del tiempo grandes exponentes de la filosofía.
La filosofía para que llegue al todos debe utilizar un
vocabulario mas cercano a nosotros, desarrollar temas de nuestra vida diaria.
Solamente así se percibirá esta materia como útil para todos. En definitiva se
trata de devolver la filosofía al pueblo
En este ambiente desprovisto de bases, de valores, de
sentido, de ética, de alternativa política, la demanda filiofica parece la
salida posible o auxiliar al nihilismo, que se esta instaurando en la sociedad,
ya no se cree en nada que pueda sacarnos de donde nos han metido, el nivel
intelectual de la sociedad esta bajo mínimos a pesar de internet. Se inculco el
hábito de no pensar. Pensar es malo.
La enseñanza de la filosofía debe estar fundamentalmente
orientada a proporcionar al alumno los instrumentos necesarios para que doten
de sentido a sus propias vidas. Para eso una vez que conozcan la filosofía no
basta con desarrollar un texto de filosofía, bajo mi humilde punto de vista, es
necesario que a partir de ese texto analicen su vida y su entorno y propongan
soluciones para mejorar lo que viven diariamente. Debemos proponer un
dispositivo existencial. La filosofía como practica no es solamente un alivio,
es interrogarse continuamente, es no conformarse con posibles ultimas
respuestas.
No debe ser un lugar donde el verbo vive su vida separado
del mundo, donde el lenguaje funciona sin preocuparse de la realidad.
La enseñanza de la filosofía debe potenciar en el alumno
la capacidad de crítica y cuestionamiento de los saberes recibidos, así como la
posibilidad de integración de todos esos saberes parciales en un sistema
global, en permanente proceso de construcción y reconstrucción.
Por otro lado, los acelerados procesos de cambio y
desarrollo tecnológico aconsejan que la enseñanza se centre cada vez más en un
aprender a aprender, desarrollando en la persona la capacidad de pensar por si
misma en cooperación con sus compañeros, de forma crítica y creativa. Ante
tanta información y tanto cambio es muy importante que la persona aprenda a
dotar de sentido y coherencia a todas esas piezas que aparecen inconexas. En
este caso, la aportación de la filosofía es valiosa, incluso es insustituible.
Además nos ayuda a desarrollar una capacidad de criticar lo establecido para
poder hacer frente en mejores condiciones a las enormes presiones manipuladoras
de los potentes medios de comunicación y de los poderes reales.
Para una sociedad verdaderamente democrática los
ciudadanos han de tener formación, criterio y poder real. Actualmente no es el
caso. Debemos creer y defender la idea de una educación e instrucción, durante
toda la existencia del ser humano y no solamente el tiempo de formación durante
la niñez y la adolescencia. Se deben crear escuelas de filosofía para adultos.
Donde estos retomaran la costumbre de pensar positivamente en su futuro. Donde
se viviría el placer por la lectura y el dialogo entre las personas, razonando
cada cual sus ideas, con el fin común de mejorar la vida, empezando por el
barrio o el pueblo. Se debe acercar al ciudadano hasta la filosofía con un
esfuerzo pedagógico digno de ese nombre (proponer la iniciación intelectual).
No debemos ser un colectivo obrero o proletario debemos estar abiertos a todos,
el intercambio de ideas diferentes, genera un debate real y enriquecedor para
todos.
No basta con indicarle a las personas que
la filosofía es la disciplina máxima del saber y que en ella están contenidos
un sin número de teorías y autores dedicados a pensar lo más complejo de la
realidad. Ellos deben descubrir esa sabiduría y practicarla a su nivel.
Resulta fundamental transmitir pasión por la vida y no dejar que la gente se
pierda en los supuestos valores que coloca la sociedad ver la existencia con
ojos renovados, sin caer en pesimismos o utopías. Se debe hacer llegar a niños
y adultos, a estudiosos y analfabetos la filosofía de la manera más simple
posible, debemos entender lo que leemos y lo que se nos dice. Solo así podremos
analizar las ideas que leemos y llevarlas a la práctica. Si no somos capaces de
comprender lo que se nos dice nos lanzaremos al vacío de nuestra vida con
resultados inesperados, pero que seguramente no nos aportaran nada a nuestra
vida, posiblemente nos autodestruyamos.
Debemos tener conciencia crítica traducida
en la actitud que describe Platón en la alegoría de la Caverna, cuando el hombre
que se libera y sale de las tinieblas y ve la luz del sol siente la imperante
necesidad de ir y comunicar a los otros que la realidad que ven es falsa y
engañosa; que las sombras mantienen al ser humano enajenado y no es
posible estar viviendo en un mundo de oscuridades e incertidumbres. Al
descubrir y vivir con la filosofía se pueden identificar las sombras que la
sociedad nos propone y sentir la necesidad de abandonar el mundo oscuro de la
sensación, el cual en el fondo se convierte en la negra noche donde
resplandecen y ruedan fuegos cegadores e inverosímiles.
Debemos proponer esquemas existenciales para meditar, para pensar.
Para que la filosofía llegue verdaderamente a todos, además de las clases
de filosofía para adultos, hecho de menos publicaciones filosóficas destinadas
a divulgar y entender la filosofía como una ciencia, una materia o como debamos
llamarla, destinada a mejorar la vida cotidiana de los ciudadanos.
Publicaciones donde el lector responda a las preguntas de su propia vida, que
encuentre sus respuestas mediante el análisis. Publicaciones que fomenten el
dialogo entre los ciudadanos para que entre todos descubramos como es
verdaderamente la felicidad y el bienestar común y trabajemos conjuntamente
para lograrlo. Estas publicaciones no deben ser panfletos propagandísticos
donde no se proponga un esfuerzo intelectual a su destinatario. Las lecturas
deben ser el complemento de los debates que se mantengan en los encuentros con
los demás. No debemos ser una respuesta liberal a la demanda contemporánea de
la filosofía.
“Démonos
prisa en hacer la filosofía popular”.
Debemos proponer esquemas existenciales para meditar,
para pensar.
Los
que pongamos en marcha este proyecto no debemos tomarlo como un lugar de
convivencia, sino como un dispositivo epicuriano, una comunidad de amigos.
(Juan Antonio Luque)
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