El amor
es difícil de definir. Con la palabra amor describimos el vínculo
afectivo existente entre personas, pero el uso de la palabra amor es
mayoritariamente utilizado para las relaciones de pareja.
Stemberg
sostiene que el amor tiene tres componentes básicos: intimidad,
pasión y decisión-compromiso.
Con
intimidad nos referimos a todo aquello que fomenta la
proximidad, el vínculo y la conexión entre personas, el deseo de
procurar el bienestar de la persona amada y sentirse feliz con ella.
La
pasión hace referencia al deseo de unión con la otra persona,
la sexualidad es una parte muy importante de la pasión.
Decisión-compromiso
es un componente con dos aspectos, uno a corto plazo, la formación
de la pareja y otro la decisión de continuar la relación a través
del tiempo.
De estos
componentes la pasión es el elemento menos estable y por el que se
tiene poco control sobre la cantidad de excitación emocional que nos
despierta la otra persona.
Es
normal que la intimidad y la decisión-compromiso
aumenten con el paso del tiempo mientras que la pasión
disminuye.
De la
combinación de estos tres componentes surgen distintas clases de
amor:
Agrado,
cuando solo hay intimidad. Normalmente se define como amistad.
Encaprichamiento
o amor a primera vista:
no existe ni intimidad ni compromiso.
Amor
vacío: no existe pasión
ni intimidad pero existe compromiso. Puede verse en los matrimonios
de conveniencia, por el cuidado de los hijos o por intereses
económicos.
Amor
romántico: existe pasión
e intimidad pero no hay un compromiso. Es el tipo de amor de las
novelas y las películas.
El
amor compañero, una
combinación de intimidad y compromiso, suele existir en las parejas
de muchos años de relación en la que la pasión ha ido disminuyendo
pero aún existe una vinculación emocional.
El
amor pleno: cuando se dan
los tres componentes, intimidad, pasión y decisión-compromiso.
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