SI QUE VALE LA PENA
Querido
amigo Juan Antonio: me veo en la necesidad-una vez más-de seguir dandote las
gracias por tus aportaciones. Me ha encantado la lección magistral del maestro
Dussel, nada estraño si viene de un sabio como él.
Y escuchándole esta frase:”debemos enseñar a nuestros discípulos a pensar la realidad a través de
instrumentos filosóficos”, me vino a la mente una parte de la realidad que
estamos viviendo. Por ello adjunto estas dos fotografías que, desde la visión
de mi filosofía casera, reflejan muy bien lo que el maestro Dussel demanda de
nosotros.
En la primera veo a un ser humano, humilde, (con esa
humildad que solo tienen las grandes, muy grandes personas) sonriente, con la
actitud de estar comunicando algo. Y cuando se le escucha gozamos de esa
lección magistral a la que hago alusión más arriba. Detrás de él aparece una
pared pintada de una forma más bien de tipo casera, de tal modo que deja todo
el protagonismo al sabio; que por supuesto no necesita de nada ajeno a su
propia persona, pues tiene la altura estraordinaria de los personajes de su
categoría. Y quiero insistir que cuando lo escuchas te das cuenta ante quien
estás. Como otras figuras parecidas a la suya: José Luis Sampedro, Emilio LLedo….
Y asi tantos y tantos seres fabulosos, que hacen que todavía tenga ilusión en
querer vivir en este planeta maravilloso, en el que también exiten monstruos
que se están empeñando en destruir.
La siguiente fotografía, presenta un panorama totalmente
distinto y opuesto: Vemos una parte trasera que acumula todo el protagonismo de
la misma; algo cutre, desmesurado, inoportuno; dando la impresión de ser,
además, sintoma de un despilfarro fuera de lugar, máxime viendo donde se
produce y en las circustancias actuales de nuetra “realidad” que nos toca
vivir.
También, como en la primera fotografía, aparecen dos
figuras que quieren ser humanas, pero con lo que tienen detrás, más parecen dos
personajes de una marioneta; que también parece que quieren decir algo; y aquí
es donde las diferencias son tan abismales que casi es vergonzoso hacer
referencia a las mismas.
Cuando nos anunciaron de que trataba esta representación,
se nos dijo que se quería abordar las soluciones para el estado en que estaba
la capital de nuestra nación, debida, sobretodo, a las desgraciadas
consecuencias de la pandemia que padecemos. Pero, amigo mio, lo que pudimos
escuchar fueron unos temas que no tenian nada que ver con dar “soluciones”, más
bien todo lo contrario, puesto que lo que se escenificó fueron unas ideas vagas
por el personaje masculino; y una serie de despropositos, culpabilizaciones
contra el mismo, un alarde de tirar balones fuera, una serie de incongruencias
por parte de la figura femenina, que como no podía ser de otra manera, ha dado
lugar a un sinfín de comentarios de todo tipo, en todos los medios de
comunicación, que además de criticar lo dicho, nadie logra ver para que fue
montado este espectaculo tan…(yo lo siento pero no se como catalogarlo).
¡¡¡Que tristeza da saber que los ciudadanos de este país
estamos en estas manos!!!
Solo me queda lo único que quedó en la caja de Pandora: la
esperanza. Me la dan personas como el maestro Dussel, y otros muchos como él,
que ójala la suerte nos depare que algún día esten en puestos que puedan
decidir sobre la vida de tantos y tantos seres humanos que sufren, día a día,
la “realidad” que nos deparan esos seres que no miran nada más que a sus
propios beneficios,
Recibe un fuerte abrazo.


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