A veces “lo
políticamente correcto” no es sino la expresión de un sentimiento
gregario que nos impide ser nosotros mismos. Es también una
manifestación más del pretendido “pensamiento único” que, en
realidad, nos exime de pensar libremente. Ser libres de pensamiento,
expresión y acción implica ser valientes.
Ay! !lo políticamente correcto! !cuánto peligro y cuantas sombras encubre esto!
ResponderEliminarUno, a veces, tiene que elegir entre ser genuino o ser políticamente correcto. Seguir su voz interior o seguir la voz que se impone.
Sobre el papel parece fácil la decisión ¿habrá alguien que no quiera ser genuino, él mismo, seguir su propia voz? sin embargo, muchas veces entran en juego creencias ocultas, juicios limitados que no vemos, y nos dificultan la decisión o más bien no permiten que nuestra verdadera libertad aflore.
Si, estoy de acuerdo con vosotros aunque todo se puede complicar si introducimos dos conceptos (sigo a un autor que se llama Goffman (La presentación del Yo en la vida cotidiana): de un lado, el cínico que es aquel que no cree en lo que hace, actúa para obtener resultados, y de otro, el auténtico, aquel que no actúa sino que cree en lo que hace. Desde esta perspectiva, lo políticamente correcto puede ser una estratagema para algunos o una correcta forma de conducirse en la vida para otros. Como estratagema puede ser lo que de alguna manera de ofrezca una oportunidad para la libertad. La contradicción es que te quedarás atado a la imagen que ofrezcas condenándote al cinismo. Así que lo que te da la libertad en algunas cosas puede arrebatártela en otras.El que no actúa, el que cree en lo que hace, se encuentra en desventaja ante el cínico porque es claro (se suele decir que se le ve venir, que va de frente) pero por otro lado no es esclavo de una imagen inventada. En fin que bajo estos conceptos lo políticamente correcto, este pensamiento único o forma de conducirse en los asuntos públicos, puede tomar diferentes sentidos según la situación en la que nos encontramos.
ResponderEliminarMe gustan y comparto las reflexiones de Silvia y Óscar.
ResponderEliminarEn realidad, el párrafo que escribí estaba motivado por situaciones concretas (discusiones en las que intervine) y algunas lecturas recientes (Michel Onfray, Hanna Arendt y Jorge Begoglio). Muy dispares entre sí, pero con algo en común.