Quiero compartir con vosotros un fragmento de un poema de Jorge Guillem, que explica lo que me embarga: Ser, ni esto ni aquello, solamente Ser. Ser singularmente pero Hondo. Conocer el Ser siendo, conocer la vida viviendo, integrando las luces y las sombras en un mismo cuadro, salir de la caverna platónica y volver, sin miedo y sin rencores solo para comprender.
Ser, nada más. Y basta.
Es la absoluta dicha.
¡Con la esencia en silencio
Tanto se identifica!
...
Ser, avasallador
Universal, mantiene
También su plenitud
En lo desconocido:
Un más allá de veras
Misterioso, realísimo.
Feliz día!
Silvia
Mi mayor deseo de que sigas así, Silvia, por lo menos a los que llevamos una vida urbanita nos es muy difícil recuperar ese punto de vista, esa percepción tan sana y armoniosa; sólo a base de técnicas de relajación podemos conseguirlo.
ResponderEliminarGracias por compartir con nosotros tu experiencia y darnos la oportunidad de leer este poema tan maravilloso (aunque en cierto sentido vital no estoy muy de acuerdo con él).
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