sábado, 26 de septiembre de 2020

 


SI QUE VALE LA PENA

          Querido amigo Juan Antonio: me veo en la necesidad-una vez más-de seguir dandote las gracias por tus aportaciones. Me ha encantado la lección magistral del maestro Dussel, nada estraño si viene de un sabio como él.

Y escuchándole esta frase:”debemos enseñar a nuestros discípulos a pensar la realidad a través de instrumentos filosóficos”, me vino a la mente una parte de la realidad que estamos viviendo. Por ello adjunto estas dos fotografías que, desde la visión de mi filosofía casera, reflejan muy bien lo que el maestro Dussel demanda de nosotros.

En la primera veo a un ser humano, humilde, (con esa humildad que solo tienen las grandes, muy grandes personas) sonriente, con la actitud de estar comunicando algo. Y cuando se le escucha gozamos de esa lección magistral a la que hago alusión más arriba. Detrás de él aparece una pared pintada de una forma más bien de tipo casera, de tal modo que deja todo el protagonismo al sabio; que por supuesto no necesita de nada ajeno a su propia persona, pues tiene la altura estraordinaria de los personajes de su categoría. Y quiero insistir que cuando lo escuchas te das cuenta ante quien estás. Como otras figuras parecidas a la suya: José Luis Sampedro, Emilio LLedo…. Y asi tantos y tantos seres fabulosos, que hacen que todavía tenga ilusión en querer vivir en este planeta maravilloso, en el que también exiten monstruos que se están empeñando en destruir.

La siguiente fotografía, presenta un panorama totalmente distinto y opuesto: Vemos una parte trasera que acumula todo el protagonismo de la misma; algo cutre, desmesurado, inoportuno; dando la impresión de ser, además, sintoma de un despilfarro fuera de lugar, máxime viendo donde se produce y en las circustancias actuales de nuetra “realidad” que nos toca vivir.

También, como en la primera fotografía, aparecen dos figuras que quieren ser humanas, pero con lo que tienen detrás, más parecen dos personajes de una marioneta; que también parece que quieren decir algo; y aquí es donde las diferencias son tan abismales que casi es vergonzoso hacer referencia a las mismas.

Cuando nos anunciaron de que trataba esta representación, se nos dijo que se quería abordar las soluciones para el estado en que estaba la capital de nuestra nación, debida, sobretodo, a las desgraciadas consecuencias de la pandemia que padecemos. Pero, amigo mio, lo que pudimos escuchar fueron unos temas que no tenian nada que ver con dar “soluciones”, más bien todo lo contrario, puesto que lo que se escenificó fueron unas ideas vagas por el personaje masculino; y una serie de despropositos, culpabilizaciones contra el mismo, un alarde de tirar balones fuera, una serie de incongruencias por parte de la figura femenina, que como no podía ser de otra manera, ha dado lugar a un sinfín de comentarios de todo tipo, en todos los medios de comunicación, que además de criticar lo dicho, nadie logra ver para que fue montado este espectaculo tan…(yo lo siento pero no se como catalogarlo).

¡¡¡Que tristeza da saber que los ciudadanos de este país estamos en estas manos!!!

Solo me queda lo único que quedó en la caja de Pandora: la esperanza. Me la dan personas como el maestro Dussel, y otros muchos como él, que ójala la suerte nos depare que algún día esten en puestos que puedan decidir sobre la vida de tantos y tantos seres humanos que sufren, día a día, la “realidad” que nos deparan esos seres que no miran nada más que a sus propios beneficios,

Recibe un fuerte abrazo.


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