viernes, 24 de abril de 2020

Reflexión acerca del artículo de Harari "Los cerebros ‘hackeados’ votan"



Reflexión muy libre del texto que traemos aquí para comentar.

AQUI EL ARTÍCULO:
Los cerebros ‘hackeados’ votan



El texto me da pie a mencionar el transhumanismo,  corriente actual donde pienso se ubica el autor.
Evidentemente no conozco toda su obra o pensamiento por lo que,  mi critica acerca de lo que el autor propone tiene una parte de prejuicio evidente por mi parte.
En cualquier caso, sus ideas no son originales,  por eso me permito la osadía de ir desde unas pocas líneas hacía lo que podría ser el pensamiento más general del autor.

Transhumanismo como religión

En la postmodernidad y su revisión del ser humano existe un énfasis especial en tirar por los suelos lo que el ser humano es, ha sido, o será capaz de ser.
No es un revisión baladí, es el intento de encerrar, de nuevo,  al ser humano en un determinismo, sea este cual sea.

Este tipo de revisiones se alejan de aquellas otras que, aunque pesimistas sí eran profundamente humanísticas como por ejemplo la causa de la enajenación del ser humano en el proceso capitalista que tan bien definió Marx, y tan vigente aún

La diferencia es que Marx hacía una crítica del sistema para poder realizar un análisis del ser humano que en él se configuraba.  Muchas de las propuestas actuales, transhumanistas, son continuistas con el sistema, es decir, no proponen cambio alguno sino hacer más agudas sus desigualdades, ya que esa desigualdad se verá compensada cuando el ser humano trasciende de sus limitaciones.
Es decir, la pobreza, la desigualdad social,   no requieren ser tratados de raíz ya que, en un futuro cercano e inexorable gracias a las nuevas ciencias, todo será compensado. ¿a qué os recuerda?


El transhumanismo ( producto propio de la postmodernidad ) tiene como meta que todo  lo que el ser humano es,  podrá ser explicado, replicado en tiempo y por supuesto, mejorado.
Podemos  definir este proceso como el proceso que diluye al ser humano en las ciencias.
Proceso en el que estamos inmersos  la filosofía transhumanista y sus presupuestos dan forma a ese proceso en el que nos diluimos.


Dentro de ese proceso que vamos a denominar “diluir al ser humano en las ciencias naturales”,  se tiene una fe final en la creación eventual de una IA ( Inteligencia Artificial ) Fuerte, es decir, una inteligencia que sobrepase al ser humano, que lo aumente. Que le permita ir más allá de las limitaciones naturales. 
Esta es la idea que termina el proceso de degradación del ser humano, y que tan bien se acomoda a las nuevas ideas totalitarias del futuro.
El ser humano, al igual que las cosas,  tiene una obsolescencia, una limitación en la que, evidentemente el libre albedrío no es más que una ilusión.
Es una idea que recorre el artículo que venimos a presentar aquí y que sirve de punto de apoyo para solicitar una sociedad distópica  donde finalmente los seres humanos dejen de tener control alguno sobre su futuro, o lo que es lo mismo, que ese futuro no sea ya una cuestión que se pueda dirimir en una democracia donde participemos todos los que somos.

Fakenews postverdad y sociedad liberal

Fake news, big data, post-verdad....podríamos exigir un cambio de paradigma político, por ejemplo, más Kant y más Rousseau, menos Hobbes, menos liberal y más social, menos individuo y más ciudadanos, en fin,  más radical en cuanto democracia (democracia radical ) pero no, somos hackeables y lo mejor es dar paso a algo que no lo sea, en mi opinión, ese paso significa menos política.
Menos política que tiene en cuenta en sus procesos deliberativos,legislativos y ejecutivos a aquellas personas que serán a las que la norma afecte.



Se da por hecho que el ser humano es incapaz de discernir la verdad pero no se pone en entredicho el sistema que otorga valores de verdad a los eventos. 
Véase la diferencia, ya que Marx sí señalaba el sistema como el causante de la cosificación del ser humano.

Por lo tanto,  no es que el sistema y todas sus fakenews, postverdades  e influencias  sea el causante del estado de dispersión, sino el ser humano que es incapaz de discernir la verdad
La ilusión del libre albedrío, hace que el autor solicite no un cambio de paradigma,  sino que,  se ponga al servicio del sistema actual (democracias liberales) las nuevos avances de las ciencias, que sí serán capaces de solucionar lo que la ilusión del libre albedrío lleva siglos favoreciendo, es decir, un sistema fallido, influenciable, falso y  en evidente decadencia.


Agotamiento de recursos, desigualdades justificadas como factores de valor, guerras que crean riqueza, mentira que se disfraza de postverdades, la cosificación de todo ser humano, sociedades competitivivas y no colaborativas, crisis ecológica ectcetc. Ese es el estado de las cosas.

Las democracias liberales son sin duda una forma participativa, muy restrictiva en cuanto al ejercicio común del poder,  en la que el poder se ejerce por unos pocos genealógicamente unidos, y muchos pensamos que esa limitación está en el fundamento de muchos de los problemas que hoy tenemos, algunos de ellos existenciales en términos de supervivencia.


Casos prácticos


El hecho de que la novena economía del mundo, la española, sea incapaz de manufacturar simples mascarillas de algodón en la crisis actual, ¿es debido a una falsa sensación de libertad del ser humano que le genera decisiones erróneas, la limitada capacidad de comprensión y de análisis por parte del ser humano, o por el contrario,  es debido a la infinita voracidad de las clases extractivas y sus procesos de deslocalización que denominamos Globalización y el hecho irrefutable de que son ellos los que durante siglos llevan anclados en el poder?
Debemos recordar al autor que millones de seres humanos llevan décadas mostrándose contrarios a la globalización, sus excusas y sus supuestos beneficios.
Personas en apariencia sin libre albedrío, pero negando la premisa del artículo,a saber,  que somos infinitamente influenciables y manipulables y por lo tanto  incapaces de discernir lo bueno de lo que no es bueno.

Sabíamos hace décadas, sin necesidad de IA ni de Big Data que la globalización  era un fraude. Sólo benefician a  unos pocos marginando a una mayoría.



El problema del acceso a la vivienda y del uso de la misma como bien especulativo que genera la incapacidad de millones de ciudadanos a acceder a una vivienda en condiciones normales ¿es un problema debido a la  falta de libre albedrío en las personas y que se solucionaría con la ayuda de  la big data al servicio de la democracia liberal? ¿ o es un problema debido a que otras políticas no suceden en el estado actual de las democracias liberales?

¿Qué nos está proponiendo el autor para terminar con las desigualdades que el sistema crea o  con la depredación ecológica  que el sistema favorece?

¿ Se puede reducir los problemas de la globalización, el acceso a la vivienda y la desigualdad social en su conjunto  a la necesidad de más  big data y  el uso de las nuevas ciencias ?
¿ Se  puede obviar una revisión del sistema actual, con una crítica a sus fundamentos y valores  más elementales, entre las que sobresale  el uso de la democracia liberal por esas clases que ostentan el poder a través de sus genealogías?
¿dónde están reflejadas  unas clases ociosas y extractivas que se benefician de una torsión intencionada de la  democracia participativa, donde queda la responsabilidad moral  de esas genealogías que a lo largo de generaciones  ostentan el poder ?










 En mi opinión,  una causa fundamental del estado actual de las cosas  es la  poca participación real en el ejercicio del poder, y la limitación inherente  que una democracia,  no radical,  tiene, es decir el nepotismo en el ejercicio del poder  y  la  reducción de los valores que deben guiar unas sociedades que, si evolutivamente se forjan en la cooperación,  el neoliberalismo y sus presupuestos, llevan hacia la competitividad hasta el punto de hacerlas incompetentes para hacerse cargo de problemas comunes. Ahí tenemos el Covid19 y la respuesta “solidaria” de las naciones.

Esa limitación de lo común, ignorar la cooperación, ensalzar el individuo a la vez que se oculta al ciudadano  si que es un hackeo en toda regla al derecho a opinar, decidir, legislar. No es  debido a  la ausencia de libre albedrío, sino por algo que queda oculto en el artículo, la genealogía del poder.

El relato predeterminista, justifica y exime convenientemente  de responsabilidad moral  a toda esa clase extractiva que lleva siglos - y estos sí, que desde dentro del sistema -  intentando por todos los medios quedar al margen de toda revisión.
Con la introducción del elemento del libre albedrío y el modo en el que este se analiza, da además la sensación de que lo único que debe ser atajado de inmediato, ese esa mínima autonomía de los individuos. Que parece ser el elemento que desestabiliza.
Esta parte, la responsabilidad moral bien podría ser la intención oculta en el texto o al menos la consecuencia lógica de aceptar lo que el texto propone.  Pero no me voy a enrollar más:)
Solo recordaros cuando nos indicaban  "habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades". Daría para otro post.





Reflexión final


Es un relato fantástico que nos devuelve a ese instante donde no éramos más que juguetes de los dioses y nos arrebata el derecho de ser sujetos autónomos. Si llovía, era nuestra culpa por portarnos mal, si la cosecha era buena, era gracias a la benevolencia de los dioses.
Cambiar dioses por clases extractivas y repetir.

Si hace unos años se solicitaba el gobierno de los expertos como la negación de la autonomía de la sociedad para decidir su futuro,  ahora, lo que se anhela es el gobierno de una IA.
La consecuencia es la misma, a saber, el ejercicio del gobierno queda restringido a una clase social mínima y que se autoreproduce a sí misma.

En ese sentido, la idea de ausencia de libre albedrío da sustento científico a ideas totalitarias que permiten quitarse del medio a un ser humano que no es más que un ser predeterminado por causas ignotas y que,  por lo tanto, no puede ser dejado al mando de su proyecto como especie. Además de,  convenientemente culpar del estado de las cosas a su participación en la toma de decisiones, siendo altamente influenciable.

No niego la potencia de sus ideas - nada nuevas por otro lado,  en la línea del biologicismo más reduccionista con el ser humano -  es normal que desde el   establishment mediático, órgano práctico de las clases extractivas  que mediatiza la opinión, se le de la bola que se le esté dando a este autor y a otros que buscan esa reducción de la que hablaba al inicio del post.
Ese hubiera sido un buen asunto para hacer ver la ilusión de algo, lo que se denomina comúnmente la “opinión popular” y como está,  está mediatizada por las clases ociosas. Es decir, no existe, es una ilusión.
De eso habla el artículo, de lo manipulable del ser humano. Pero en lugar de hablar de ese proceso de enajenación de la verdad en las sociedades de consumo,  se limita a señalar la limitación del ser humano para discernir la verdad, y propone continuar con el sistema actual, pero con más ciencia y algo de IA.
¿Dónde hubiera encontrado Marx la causa de la mentira y la dispersión de la verdad?


Se puede ser pesimista acerca de todo ello, y aún así, pedir más sociedad, más ciudadano (que no individuo, no al menos en el estado narcisista actual ) y sobre todo  más política.
Lo que este autor solicita no es precisamente eso. Al menos no es la política como yo la entiendo, es decir,  el gobierno de las cosas desde las personas  a los que la norma afecta.



No necesitamos menos seres humanos en política, por muy influenciables y limitados que podamos ser, necesitamos por el contrario, otra política que se fundamente en otros valores.







En fin, que cuidado con los profetas, como se suele decir,  suelen ser falsos. 

Besos.

2 comentarios:

  1. Hola Alejandro: He leído tu artículo un par de veces, y me gustaría intentar hacer una crítica constructiva sobre él.

    En primer lugar decirte que no logro entenderlo como es mi deseo, tanto por las opiniones que tú viertes, como por mi ignorancia sobre los autores que citas. Me habría gustado que sobre las ideas que aparecen en el artículo de Harari, las hubieras analizado una a una (no me refiero línea a línea) sino a las que a ti te han llamado más la atención y así ver la relación de una con otra. Por supuesto que esto es una idea muy personal, y que tú no tienes el más mínimo deber de hacerlo; simplemente intento expresar mi opinión, con la intención de entender tus ideas que me parecen con un gran fondo y conocimiento, pero, como te digo, yo no logro asimilar.

    Debo insistir en que lo que yo he leído en los libro del autor, así como las entrevistas que le han hecho, y siguen haciéndole constantemente en muy diverso ámbitos, me parece que son muy sensatas y con un conocimiento muy profundo de lo que dice. Que tú disientes muy profundamente de sus ideas o teorías, me parece una posición muy respetable, tanto por tu libertad de opinión, como tus conocimientos de otras ideas de otros autores que pueden estar en contradicción con las de Harari.

    Te ruego que disculpes si consideras desacertados mis comentarios, y solo desearía poder tener la oportunidad de tener una conversación contigo en la que pudiéramos discutir sobre este tema, así como de otros que pudieran aportarme conocimientos que no poseo.

    Agradeciéndote tu trabajo, quedo a tu disposición, y mientras te envío un abrazo.

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    1. Hola Francisco, gracias por tú comentario. Supongo que me he ido muy en abstracto y no he conseguido transmitir aquello que deseaba. De nada sirve conocimiento alguno sino se es capaz de transmitir

      Vamos a hacerlo más dialogado y empezando por el final.

      párrafo final:

      "¿Qué hacer? Supongo que necesitamos luchar en dos frentes simultáneos. Debemos defender la democracia liberal no solo porque ha demostrado que es una forma de gobierno más benigna que cualquier otra alternativa, sino también porque es lo que menos restringe el debate sobre el futuro de la humanidad. Pero, al mismo tiempo, debemos poner en tela de juicio las hipótesis tradicionales del liberalismo y desarrollar un nuevo proyecto político más acorde con las realidades científicas y las capacidades tecnológicas del siglo XXI."

      **la democracia liberal y su condición de que un ciudadano no es un voto, implica que el poder tiende a no popularizarse. Es una broma de mal gusto echar la culpa de la situación actual a las personas cuando esas personas nunca llegan a estar en capacidad de decidir nada en absoluto, salvo "participar de la fiesta de la democracia". Veo en el artículo una intención evidente de socializar la culpa dejando de lado la evidente responsabilidad del sistema socio político que el autor ademas esta convencido que debe continuar.


      **cuando se pide que el nuevo proyecto político esté más acorde con las realidades científicas y las capacidades tecnológicas, y el 80% del post es acerca de la incapacidad del ser humano para escoger debido a la ausencia de libre albedrio y enorme capacidad de influencia, ¿ de qué esta hablando, que tipo de proyecto político? Me da miedo cuando ya ha dejado claro que la gente no es libre para decidir, de ahí a simplemente pedir que la gente no decida en absoluto, solo es un paso. En esa aspecto las realidades científicas y tecnológicas sirven de justificación ya que no implican sesgos ( lo cual es un mito por cierto, toda ciencia es sesgada) de ningún tipo en la eficiencia.

      **El "liberalismo" no existe. Hace décadas que el liberalismo no es, sino que lo que tenemos es algo perverso que conocemos como neoliberalismo o ultracapitalismo. No es un tema de poner en tela de juicio las hipótesis del liberalismo tradicional, como el autor propone, sino llamar a las cosas por su nombre. ¿Sinceramente piensa que estos lodos se resuelven con una revisión de los mitos liberales?

      Sinceramente, no me fio de alquilen que esta siendo recomendado por todo el establishment mediático.

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