El mal se manifiesta como
una realidad antropológica, algunos pensadores consideran el problema del mal
como un problema puramente antropológico e histórico. A continuación analizo el
pensamiento de varios filósofos y teólogos respecto a su concepción del mal
para concretar el concepto de que el mal no es absoluto o permanente y podemos
detenerlo.
Si analizamos la existencia
humana, como exitosa o fracasada en su intento por ser feliz y alcanzar un
nivel exitoso como sociedad, encontramos que hemos fracasado a causa del mal. El
teólogo K. Rahner explica, que existe una distancia que aumenta entre el proyecto
de autorrealización y la realización efectiva y se debe a la inalcanzable autenticidad del hombre por el hecho
de que tiene que buscarse a través de objetivaciones ambiguas y caducas.
Los intentos del hombre y
sus ideales de éxito como civilización no se ven reflejados aún en la realidad
de hoy, vemos la situación inhumana de los refugiados en Europa, la pobreza
extrema en Latinoamérica, el hambre de los pueblos de África, el cáncer que avanza
y no se ha podido encontrar cura, las drogas que provocan angustia por una
adicción y por el narcotráfico, la muerte injusta de los que pobres que luchan
por una vida digna, la yihad como una nube negra de masacres, ejecuciones
brutales y corrupción, el odio interreligioso, el linchamiento de los
criminales por parte de los ciudadanos que no confían en que el Estado ejerza
correctamente la justicia, así el mal está presente, es una realidad que
provoca un enorme sufrimiento en el ser humano.
El filósofo Gavaert, define
el mal impersonal, como las situaciones no compatibles con la realización del
hombre, y al mal personal como el que brota a modo de una opción libre de los
seres humanos, también llamado mal moral, un mal que podemos combatir porque se deriva de cuando el hombre se da
cuenta de algo que le falta o le va mal, pues es necesario tomar en serio
el mal en todas sus definiciones para cambiarlo a bien.
Alain dice que la
moral no es nunca para el amigo, quien se ocupa de la moral de otros no es
moral sino moralista. Comte-Sponville, explica, que la moral solo es
legítima en primera persona, la moral solo vale para uno mismo, moralmente solo
podemos ser juzgados por Dios, o por nosotros mismos. Aquí, considero, que para vencer al mal debemos
primero tratar de esforzarnos por realizar la difícil tarea que es amar a todos
los demás, para tomar decisiones con moralidad, como el segundo mandamiento de
Jesús “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
(Marcos 12, 28-34) Nos gusta amar a las mascotas, a los niños lindos, a las
personas que nos ayudan, pero cuesta cumplir cuando nos piden que amemos a los
enemigos, miremos a los Judíos y Palestinos, viven en un círculo vicioso de
violencia del “ojo por ojo.”
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| Leibniz |
Leibniz, indica que un
sector del cristianismo ve el mal como castigo o para alcanzar una finalidad
determinada, que de otras formas tal vez no se alcanzaría y su significado se
sitúa en las estructuras del Universo. Aquí se da el escándalo del mal, al conciliar la existencia del mal con la
existencia de un Dios omnipotente y bueno que está desde el origen del Universo
por ser su creador, y el por qué permite que suceda el mal a su creación: el
ser humano, porqué permite que sobrelleve tanta angustia y dolor… Leibniz
recurre a la explicación que dice San Agustín: Dios permite los males para realizar así un bien mayor.
Así, Leibniz analiza y culpa
al hombre, al señalar que el mal nace cuando el ser humano abusa de su
libertad, y de eso no tiene Dios la culpa, la mala administración de la
libertad del ser humano provoca males a toda la humanidad, con lo cual estoy de
acuerdo.
Para el filósofo y teólogo
evolucionista Theilhard, el mal, es parte de la evolución del ser humano, de una estructura de lucha y de conflicto.
Coincide con Marx, que lo enfrenta anunciando que el mal es una “alienación de
“explotación” de “lucha de clase” y que debemos comprometernos a luchar contra
él, porque es la tarea histórica de la sociedad frente
al mal. Marx parece que en medio de todo confía en la creación y en un
orden establecido como el creyente Leibniz y Theilhard, al indicar su visión
marxista de que la naturaleza no engendra nunca problemas sin esbozar su solución, o sea que el mal no es absoluto o
permanente.
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| Marx |
Así, Marx con su ideología
condena el mal, y nos advierte que no debemos consagrarlo, justificarlo o
declararlo insoluble e intocable, que el socialismo debe cambiar las
estructuras económicas y sociales, que
debe abolir la miseria y la desigualdad
del hombre y la mujer, y el reino del dinero. Marx nos regala una
esperanza, al decir que el marxismo puede cambiar el mal, al analizar que todo
mal es provisional y relativo, si lo engendra la naturaleza, también la
naturaleza lo superará, nos dará las herramientas para superarlo.
Otra opinión, es la de Kant
que presenta el “mal radical”, indicando, que
está entretejido en la naturaleza humana
misma y enraizado en cierto modo en ella, por ello, propone la moral de la intención, así
el deseo, es la ocasión que permite al hombre ser moral o no serlo, debe
resistir las tentaciones porque el mal nace cuando la voluntad sucumbe y es
dominada, ahí adquiere carácter de mala, por ello el mal es racional.
Entonces comprendemos, que
el mal es un círculo vicioso que debemos vencer desde nuestra acción y actitud
moral, si pensamos en los demás y en lo que provocará nuestra acción evitaremos
el mal. El mal entonces se impide y
elimina actuando con moralidad, con
respeto, con justicia, con equidad, con acciones buenas que provoquen el
bien.
Platón atribuye a la ignorancia o desconocimiento, como causante
del mal, ahí estoy de acuerdo porque la falta de conocimiento provoca
fundamentalismos ideológicos, religiosos y de género, acceder a la educación es
fundamental para erradicarlos.
El Papa Francisco asegura
que la frontera entre el bien y el mal no pasa fuera sino dentro de nosotros,
es necesario tener “un corazón libre de
hipocresía, la observancia literal de los preceptos es algo estéril si no
cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro
con Dios y a su Palabra, buscar la
justicia y la paz, socorrer a los
pobres, a los débiles, a los oprimidos.”
Entonces concluyendo, para
eliminar el mal, lo primero es vigilar cada una de nuestras acciones, alertar a
la conciencia, ser nuestro propio juez para nuestras acciones, el provocar el mal y el bien está en
nuestras manos, es cada acción cotidiana, es manejar nuestra voluntad con
responsabilidad, todos tenemos conciencia de qué es malo o bueno, actuemos con
una conducta hacia el bien, si deseamos que el mundo mejore y la realidad del
mal desaparezca, una sola acción hacia el bien puede evitar un mal mayor en el
presente y a futuro. Tengamos una
actitud positiva sobre el mal para transformarlo a bien, que sea un acto
evolutivo que pueda llegar a dominar las acciones de la humanidad, así estoy
segura el bien triunfará.
Autora: Vera Patricia Bolaños



Vera, me gusta mucho tu escrito sobre el mal, gracias, tiene un montón de definiciones para reflexionar y comprender. El mal está muy presente en nuestro mundo. Mira que interesante lo que escribe Clemente de Alejandría sobre los gnósticos y su concepto del bien y el mal: "Al hombre dotado de inteligencia y perspicacia no le corresponde abstenerse de lo que es malo (porque esto es un paso hacia la perfección más elevada), ni hacer el bien por miedo. Tampoco tiene que hacerlo con la esperanza de una recompensa prometida. En vez de ello debe optar por hacer el bien solo por amor, y por la grandeza del amor."
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