viernes, 21 de junio de 2013

Hola: Termino de leer el artículo del profesor Navarro, y la verdad es que siento un tanto, por no decir bastante culpable, de la situación que sufrimos todos.

Como muy bien dice- siempre lo dice muy bien- yo tengo que preguntarme ¿Qué hago por luchar contra este infierno en que nos meten cada día más estos “desgorbernantes” que padecemos? Y con rubor y con tristeza, tengo que reconocer que muy poco. Algo sí, porque: pienso, leo, medito, comento- con la gente que se puede- el panorama actual, escribo- como lo hago en este momento- asisto a todas las manifestaciones que puedo, asisto a conferencias, asisto a reuniones de grupos que luchan o por lo menos, protestan contra alguna maldad de las mil que tenemos hoy, y en fin, procuro hacer algo por manifestar mi disconformidad, o ayudar a otros que luchan por sus ideas. Pero a pesar de todo ello, creo que no hago bastante, y como digo, me siento culpable de no hacer más.

Lo he dicho muchas veces, pero una vez más, no importa: mientras llega el momento en que la gente reciba una educación (desde que se encuentra en el vientre de su madre) y se comporte como un ser humano, la única forma que tenemos de luchar contra esta situación, es la insurrección civil, pacifica si, pero firme. Sin desmayar.

A continuación el último párrafo del artículo del profesor Navarro.

Un abrazo. Francisco Taratiel.


“ !Una última observación dirigida a las personas de izquierda que se quejan de los partidos de izquierda y de los sindicatos, sin que ellos mismos hagan algo. Independientemente del mérito y demérito de las críticas, el hecho es que la pasividad de gran parte de las personas e instituciones de izquierda es sorprendente. ¿Qué hace, usted, lector, frente a esta guerra de clases unilateral? ¿Cuántas veces ha llamado, por ejemplo, a la televisión, a la radio o a la prensa, para mostrar su protesta frente a la desinformación que se difunde? ¿O ha protestado frente a un político, o un banquero, o un director de un rotativo o un canal televisivo, que está contribuyendo a promover políticas y actuaciones que dañan a la población? ¿Cuántas veces ha escrito a diarios o a canales de televisión protestando por su sesgo conservador o neoliberal? ¿Cuántas veces…?”
Vicenç Navarro.


sábado, 8 de junio de 2013

PARA QUÉ HE VIVIDO

Prólogo a la Autobiografía de Bertrand Russell
PARA QUÉ HE VIVIDO
"Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.
He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- he hallado.
Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de aprehender el poder pitagórico en virtud del cual el número domina al flujo. Algo de esto he logrado, aunque no mucho.
El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el cielo. Pero siempre la piedad me hacía volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro.
Ésta ha sido mi vida. La he hallado digna de vivirse, y con gusto volvería a vivirla si se me ofreciese la oportunidad.”
Bertrand Russell, Autobiografía, 1967.

Cuando leo cosas como las líneas anteriores, me asaltan, entre otros, dos sentimientos: El primero de una gran tristeza-que procuro desterrar lo antes posible- por el reconocimiento de mi gran ignorancia. El segundo, que sirve de antídoto ante lo dicho anteriormente, es el descubrir día a día, palabras tan maravillosas, de gente tan extraordinaria, como las expresadas por Russell.

He leído libros suyos, pero me faltan muchos, muchos más, de él y de tantas mentes tan preclaras como la suya. Solo pido al destino, que me conceda el mayor tiempo posible para poder seguir descubriendo y disfrutando de todos los grandes hombres que nos han precedido, sin olvidar ni mucho menos a los que tenemos en la actualidad, y que son auténticos gigantes del pensamiento.

Ojala os gusten las palabras de Russell tanto como a mí.

Saludos.

viernes, 7 de junio de 2013

SOBRE LA EDUCACIÓN

Hola: Siguiendo con el tema de la educación, desearía aportar estas líneas, que me gustaría sirvieran de motivo de reflexión, y respuesta, por parte del que las lea (si lo considera oportuno, y cree que merece la pena contestar)
Un saludo.

Lidia Falcón:
“Por tanto, nuestros profesores y nuestros alumnos desconocen lo que fue la máxima ambición de la II República, que aquellos sintieran la pasión de enseñar y estos el placer de aprender”.

Federico Mayor Zaragoza:
“Tendría que haber más filosofía, más enseñanzas artísticas. ¿Qué es lo que distingue a cada persona? La capacidad de pensar, de reflexionar, de imaginar, de inventar, de crear. Lo que no podemos hacer es eliminar todo esto. Hay que mejorar la relación entre los profesores y los padres, hacer que la educación sea más personalizada, cada estudiante es distinto. Lo peor que le puedes decir a un niño es "oye, tú vas retrasado". Porque el niño al que se le dice eso siempre irá retrasado. Se tiene que decir al revés: "¡Qué bueno eres tú en humanidades!" o "¡qué buena eres tú tocando el piano!". Esto es lo que se tiene que hacer y esto es saber educar”.
Hola Juan Antonio: Con un poco de retraso sobre mi intención de escribir estas líneas, porque he estado de traslado, quería que conocieseis estos retazos de artículos de estas dos personas, que para mí son importantes.
Pocos comentarios, más bien ninguno, necesitan estas reflexiones que nos aportan una visión real, al tiempo que nos pueden hacer meditar, sobre algo que para mí es lo más importante del ser humano, sobre todo en los primeros años de la vida, y que no es otra cosa que la educación.
Sé que alguien me podrá decir que esto ya lo he dicho en otras ocasiones, pero me parece algo tan definitivo en la vida de cualquier persona, que aunque resulte un poco pesado, creo que nunca se dirá bastantes veces, porque como he deducido por las palabras de estos autores, precisamente es la educación lo que está en peligro, en estos momentos tan oscuros que no están tocando vivir.
Reaccionemos, protestemos, salgamos a la calle para que se nos oiga, para decirles a los que están decidiendo hoy, que lo están haciendo muy mal, que no estamos conformes, que queremos que se escuche a los profesionales, a los padres a todos los responsables del porvenir de estas futuras generaciones, porque si alguien no lo remedia, entiendo que su porvenir cada vez va a ser más negro.
Creo que no hay derecho a semejante atropello.
Un abrazo.


miércoles, 5 de junio de 2013

Invitación a continuar con nuestro diálogo

Queridos amigos:

Una vez que hemos terminado nuestros cursos (el virtual y el presencial), os animo a que sigáis escribiendo aquí.
No esperéis a redactar largos escritos... A veces, con dos líneas será suficiente para poder continuar con un diálogo que ya se ha manifestado tan enriquecedor en otros foros  y lugares.

Gracias a todos por participar.