Sujeto Creator
En el método investigación creación se crea una unidad
necesariamente indivisible, como lo es la trinidad creador, obra y espectador,
ahora bien, esta trinidad abre caminos a una multiplicidad de experiencias.
Primeramente nadie
puede ser capaz de parir una brillante idea sin haber tenido antes un verdadero
caos (Nietzsche)[1]. Así que el sujeto creator
necesita detonar sus experiencias vividas, verse en un espejo o espejearse el alma. El proceso de creación de una obra de
arte artística si es un autoconocimiento, poco o más tarde a través del espectador
será conocimiento de autoconocimiento.
El sujeto creator se re crea, se re conoce, se re
inventa, se despoja y se muta, adopta nuevas formas, el sujeto creator rompe
sus propios paradigmas, creencias, mitos, esquemas y, esto no le gusta nada al
científico cuantitativo. La historia de la humanidad ha sido regida por la
razón, pero, también ya lo expresó Nietzsche en su texto la gaya ciencia, la
razón es una vendida, se corrompe. El sujeto creador investigador es aquel
sujeto que va en vías a investigar su propia conciencia, su alma, y esto es ya
de alguna manera ser un sujeto humano irreverente, protestante y anarquista de
los sistemas de entendimiento humano lógico cuantificable, medible, predecible,
parcelado, esquematizado, uniforme. El sujeto creator se posiciona en el mundo
sin razón y con los instintos claros, sin prejuicios, con epojé, el sujeto
creator tiene una aguda intuición, intuición aquí atiéndase como la capacidad
de conocer y escuchar su espíritu. El sujeto creator se desafía a sí mismo, él
quiere comprender su mundo, él quiere comprenderse a sí mismo.
En los procesos de investigación creación no entran
los estándares psiquiátricos, ni psicológicos de corte cuantitativo. En los procesos
de investigación creación entran las vivencias, vivencias subjetivas, las
necesidades de expresión, la visión ya percibida del entorno época o
circunstancia social, cultural y hasta religiosa.
El expectador experimenta toda una gama de procesos
mentales y de conciencia re flexiva. Al ver la obra el expectador va a sus
recuerdos vividos, un su infancia o adolescencia, el experimenta una unidad de
tiempo vivida, en términos husserlianos es una unidad temporal, la obra le
ofrece al espectador ir a su mundo sensible, y supra sensible cuando se re pone
a su realidad. Este espiral de ir y venir del recuerdo a la conciencia, de la
reflexión al cuerpo fenoménico es vivir una unidad temporal en nuestro
horizonte axiológico de conciencia. Gracias al sujeto creator nosotros los espectadores
podemos ir a la caverna oscura y escalar hacia la luz.

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