viernes, 11 de diciembre de 2020

Descartes y sus máximas morales.

 Hola, les comparto un aporte  acerca de "las máximas de Descartes" que trata en su libro del discurso del método, a propósito del mito de Medea, pero analizado a la luz de la moral estoica ( en este caso análisis de la obra de Seneca) y la moral provisional de Descartes. 

 

Compromiso ético moral

Descartes y   Estoicismo

 

Mtra. Miriam Aideé Rodriguez González


 

MORAL Y COMPROMISO ETICO

 

Y después de hacer todo lo que hacen,

Se levantan, se entalcan, se perfuman,

Se peinan, se visten, y asi progresivamente

Van volviendo a ser lo que son.

JULIO CORTAZÁR

RESUMEN

 

Este articulo pretende analizar de manera breve el significado de ética y moral,  y la significación que tiene para todos los seres humanos, me permito exponer dichos términos a través de la moral provisional de Descartes y la filosofía estoica, para analizar el vínculo existente entre ética y moral, la reflexión filosófica en torno a su obra nos obliga incesantemente a pensarnos y repensarnos a nosotros mismos insertos a su vez en una sociedad cambiante y global que implica incansablemente tomar decisiones diariamente, y donde es forzoso tener una moral y un compromiso ético.

 

PALABRAS CLAVE

Ética, moral, moral provisional, estoicismo, acción, pensar, compromiso ético, libertad, acción, pensar, decisiones, estoicismo, mito.

 

INTRODUCCION

¿Cuál es el significado y la relación entre ética y moral?

Ética y moral son dos conceptos que, en el contexto filosófico, han sido interpretados a lo largo de la historia de manera diferente, ateniéndonos a su significado etimológico, la palabra ética proviene del vocablo griego (ethos): carácter, costumbre. La ética es una de las disciplinas teóricas más antiguas, cuyo objeto de estudio es la moral, término que proviene   del latín mos, moris, que también quiere decir :carácter, costumbre.

La moral es el conjunto de reglas y costumbres que tiene una determinada sociedad y una determinada época. La moral es cambiante porque está supeditada a una cultura, a una época determinada, ideología política, religiosa o cultural. La  ética se puede entender como la reflexión de la moral, la ética tiene que ver más con la reflexión del individuo que decide lo que está bien o lo que está mal, la ética tiene que ver con un modo de ser, con una conducta asumida por medio de la reflexión por ejemplo, Marx y Engels pusieron de manifiesto que la moral estaba determinada por el régimen económico y social y que poseía un carácter histórico.[1]

La moral es una práctica externa al individuo y se comparte socialmente, la ética es un ejercicio interno del individuo y es una reflexión teórica de la moral que prescribe, es una postura personal en donde el individuo decide apoyar o rechazar los valores morales.

Las profesiones han tratado de orientar su ejercicio profesional con normas éticas que sustenten su práctica, tal es el caso, por poner un ejemplo, de la ética médica, donde milenariamente, a los egresados se les insta a orientarse en su práctica médica con el juramento Hipocrático, en honor al médico griego Hipócrates, en este caso se le conoce como ética normativa, pero es solo de carácter ético porque intenta orientar al profesionista medico en la práctica de su profesión.

En la historia de la filosofía nos encontramos así muchas concepciones sobre la naturaleza del hombre y sobre cómo debía comportarse, por mencionar algunas del mundo griego:

Epicuro: “sostenía que el hombre aspira naturalmente al placer y que en ello no hay nada reprobable. Pero demostraba también que los placeres espirituales son superiores a los goces corporales”[2].

Aristóteles: “concedió, de igual modo, mucha importancia a los problemas de la ética, especialmente a la virtud cívica. Afirmaba que la virtud “intelectual” se adquiere por medio de la educación, mientras que la virtud “volitiva” se obtiene por el hábito”.[3]

 La relación que guardan ambas (ética y moral), es que, entre las dos generaran el citoesqueleto con el cual el individuo como sistema interacciona para forjarse como sujeto individual, es decir, este andamiaje guiará su conducta, su carácter, sus virtudes y la forma de convivir en sociedad.

 

La venganza de Medea

En la búsqueda del interior del alma humana y entre el dilema ético y moral nos encontramos con la tragedia griega. Nos remontamos a la Grecia clásica y nos detenemos en el Mito de Medea, en este caso en la versión de Séneca: el mito de Medea. Esclarecer el conflicto existente entre razón y emoción es un problema que subsiste en nuestros días y ha sido abordado desde diferentes perspectivas, aquí brevemente analizo el conflicto entre razón y emoción desde la óptica de la filosofía estoica.

En el mito de Medea de Séneca, Jasón, esposo de Medea, la abandona para casarse con Creúsa, hija del rey de Corinto. Medea intenta recuperarlo, pero no lo logra, asi que, abandonada a su ira, siente el rechazo y la traición de este, por eso mismo planea una   cruel venganza: matar a sus hijos.

Medea es consciente de todo lo que ha hecho y de lo mucho que ha apoyado a su marido, pero también es consciente de lo que está a punto de hacer, está planeando un crimen:

Heridas y matanza y un funeral repartido miembro a miembro…Estoy recordando cosas demasiado banales: eso lo hice de doncella; más terrible debe erguirse mi dolor: ya, después de haber parido, son crímenes más grandes los que me corresponden. Cíñete de cólera y prepárate para una catástrofe con todo tu furor. Que la historia de tu repudio se equipare a la de tu boda. ¿De qué modo abandonarás a tu marido? Del mismo modo que fuiste tras él. Rompe ya cualquier indolente demora. Un hogar que con un crimen se formó, con un crimen hay que abandonarlo. (Med. vv. 46-56)[4]

 

Para Medea, el culpable no es su marido, si no el rey Creonte, que puede hacer lo que quiera gracias al poder que tiene. Y aquí encontramos un principio estoico: de que el hombre ha de vivir con lo que tiene y no desear más, asi como de hacer mal uso del poder, del cargo político que se tenga. Por esa razón Séneca nos presenta el personaje con valores contrarios:

¡Mejor, ay, habla mejor, loco dolor! Si es posible, que Jasón viva, con tal que sea mío, como fue. Si no, que viva de todos modos y en recuerdo mío haga buen uso de lo que yo le he regalado. La culpa es de Creonte toda, que, abusando del cetro, disuelve un matrimonio y que arranca a una madre de sus hijos y quebranta los lazos de fidelidad que se estrechaban fuertemente con tal prenda. Hay que atacarlo solo a él; que pague el castigo que me debe. En un enorme montón de cenizas convertiré su casa. El negro torbellino lanzado por las llamas lo verá el promontorio de Malea en donde dan la vuelta las naves en su largo rodeo. (Med. vv. 140-149)

En este texto habla la nodriza y se advierte otro principio estoico fundamental: se ha dominar con fortaleza a si misma ante las adversidades, mostrar mesura y dominio de sí misma.

Calla, te lo ruego. Esconde las quejas y encomiéndalas a lo más hondo de tu dolor. El que, en silencio, con actitud paciente y serena, soporta hasta el final las graves heridas, puede devolverlas: la ira que se encubre es la que daña. Una vez confesados, los odios pierden la capacidad de venganza. (Med. vv. 150-154)

Y se ve explícitamente a una Medea cruel y vengativa, decidida a cometer su venganza:

[…] Ahora soy Medea: mis dotes naturales han ido creciendo con los males. Me alegro, sí, me alegro de haberle arrancado a mi hermano la cabeza, me alegro de haber despedazado sus miembros y de haber despojado a mi padre de su bien guardada reliquia, me alegro de haber armado a unas hijas para perdición de un anciano. Busca un objeto, dolor: para cualquier fechoría podrás contar con una diestra nada inexperta. (Med. vv. 910-914)

Medea es mostrada como una mujer fuerte, cruel, vengativa, pasional, ¿por qué Seneca ha presentado una mujer asi? Porque está representando todo lo contrario al ideal de sabio del estoicismo, “las  escuelas no se  cansan de trazar el retrato del sabio; según los estoicos, la filosofía es la práctica de la técnica conveniente, entendámoslo: conveniente para permitirnos adquirir la sabiduría, definida como la ciencia de las cosas divinas y humanas.”[5] La nodriza de Medea es presentada en esta obra con los valores de la moral estoica, por ello mismo le recomienda mesura, el dominio de sí misma y vivir tanto las alegrías como las tristezas alcanzando la tranquilidad de sí misma, modificando lo que pueda cambiar, es decir, el dominio interno de sí misma, para vivir una vida por la razón y sus principios morales, “a partir del estoicismo antiguo, se desarrolla la moral concreta, la dirección de conciencia (parenética), la casuística (las Questiones)”.[6] La filosofía es difundida por todas partes, pero además es importante notar que se aproxima  a la  acción, se traza la figura del sabio, pero además, la filosofía  ha dejado de ser exclusiva para un público “selecto”, como sucedía en los orígenes del pensamiento griego, la  filosofía estoica ahora se dirige a un público amplio en donde casi  todas las escuelas de esta época pregonan: “definir el fin (telos) de la vida feliz y trasmitir un arte de vivir que  conduzca  a este fin.”[7]

Esta obra plasma por medio de la tragedia el conflicto de actitudes y conductas del ser humano, y ´precisamente la escribe Séneca para reflexionar sobre la moral, la  ética  y la  filosofía estoica como una filosofía de la vida. El personaje de Medea representa lo contrario del ideal del sabio que aspiraba en todo momento a una vida que puede  ser buena  y feliz incluso en una  situación negativa. Los   estoicos tenían la noción de que la virtud es una habilidad, y como toda habilidad hay que conseguirla mediante un trabajo, y con ello construimos nuestra propia vida, y la   calidad moral ella depende en gran medida de la forma en la cual la vivamos y, su importancia estriba, en que podemos tomar decisiones morales desde donde nos encontremos. 

El pensamiento filosófico de la antigüedad inicia cuando el hombre empieza a reflexionar acerca de la vida como un todo, y obviamente, a tomar decisiones porque es necesario elegir entre las diversas opciones. Hacerse cargo, éticamente, de su vida implica una postura y un desarrollo del razonamiento práctico que nos lleva a conseguir un mejor control de la vida y, por tanto, conseguir una mayor calidad de la misma.

 

La moral provisional: Descartes.

Descartes en el Discurso del Método se dispone a poner entre paréntesis sus conocimientos para poder llegar  a la verdad, así es que formula su ya tan famosa duda metódica para alcanzar una verdad evidente;  en sus propias palabras: “para investigar la verdad, es preciso dudar en cuanto sea posible de todas las cosas”[8]  y entonces, se pregunta ¿Cuáles serán los principios que nos guíen en la vida diaria mientras encontramos principios absolutamente ciertos? Está convencido que la razón debía permitirle juzgar bien y tomar las mejores decisiones en su vida para lograr ser feliz, así que emprende su proyecto “me formé una moral provisional que consistía en solo tres o cuatro máximas que me gustaría exponeros.”[9]

Analicemos brevemente las máximas de la moral provisional cartesiana:

1.     “Obedecer las leyes y costumbres de mi país , conservar constantemente la religión en la cual Dios concedió la gracia de ser instruido desde mi infancia, y regirme en todo lo demás según las opiniones más moderadas y más  alejadas del exceso, que fuesen aceptadas comúnmente en la práctica por los más sensatos de aquellos con quienes tuviera que vivir.”[10]

En esta máxima Descartes expresa con claridad los convencionalismos de la época, él no quiere tener problemas, recordemos los problemas suscitados en esta época relacionados con las concepciones de Giordano Bruno (a quien se le acusa de hereje y es condenado a morir en la hoguera por la religión imperante). Lo que Descartes plantea es el justo medio aristotélico, quiere dirigirse según las opiniones más sensatas y alejadas del exceso, él no quiere romper el orden establecido, no quiere tener problemas y se presenta asi mismo como un ciudadano que acatará el orden establecido.

2.      “ser lo más firme y resuelto que yo pudiera en mis acciones y seguir las opiniones más dudosas, una vez que me hubiera determinado, con no menor constancia que si hubiesen sido muy seguras. Imitaba en eso a los viajeros que, encontrándose extraviados en un bosque, no deban vagar dando vueltas tan pronto de un lado como de otro, ni menos aún detenerse en un sitio, antes bien caminar siempre lo más derecho que puedan hacia un mismo lado sin cambiarlo por razones endebles, aun en el caso de que tal vez al principio haya sido solamente el azar lo que determino a elegirlo, pues, haciéndolo asi, no van exactamente a donde desean, por lo menos acabaran por llegar a alguna parte, donde verosímilmente estarán mejor que en medio de un bosque.”[11] 

Aquí nos dice que es preferible el error a quedar en plena parálisis y no tomar decisiones, el quedar irresoluto; emplea la analogía de los viajeros perdidos en el bosque para ejemplificar lo que sería el estado de la parálisis, es mejor llegar a alguna parte que permanecer perdido….lo que pretende es ser lo más  firme y  resuelto en sus acciones….La constancia en su comportamiento nos recuerda a los estoicos, pues el movimiento para ellos no es como en Aristóteles el paso de la potencia al acto, sino que para ellos “hay una continuidad entre lo más fácil y lo más difícil”[12] para estos, la sabiduría “puede ir unida a una sola acción realizada con rectitud, puede indicar el sentido de esta continuidad y la transformación que se opera al término de este movimiento”[13] entendemos, asi, esta máxima moral cartesiana como el movimiento, la acción que lo encamine a llegar a algún lado, la renuncia del inmovilismo, pues al final de cuentas llegará, por medio de ese movimiento constante….

3.     “tratar siempre de vencerme antes a mí mismo que a la fortuna, y modificar antes mis deseos que el orden del mundo; y en general, acostumbrarme a creer que nada hay que depende enteramente de nosotros, salvo nuestros pensamientos, de suerte que después de haber hecho lo que hayamos podido respecto de las cosas que nos son exteriores, no que no logramos es, respecto de nosotros, absolutamente imposible.”[14]  

Esta máxima nos explica que debe vencerse a sí mismo y modificar sus deseos, es completamente estoica: “al no tener ningún poder sobre el mundo y los hombres , el sabio no  puede modificar el curso de las cosas; únicamente puede dominar la  acción de las cosas sobre él y en él, su reacción, es decir (…) sus pasiones.”[15] Para la  filosofía estoica solo tenemos el poder de nuestros  pensamientos, asi Descartes se  decide  a  cambiar su mundo interior, transformarse a sí mismo, ante la imposibilidad de cambiar los usos y normas de la sociedad en donde vive y de esta manera el estoico prefiere sentirse más feliz sabiendo controlar lo que desea que preocupado o al pendiente de conseguir lo que no  depende de él.

 

CONCLUSIONES

Entre la ética y la moral

Lo interesante es notar y analizar que, cuando en la tercera parte del Discurso del Método, el autor nos anuncia que se formó una moral provisional que constaba de tres o cuatro máximas morales, sin embargo, tal como hemos dicho más arriba, en realidad solo formula tres máximas morales y en sus propias palabras expone:

“para terminar con esta moral, me decidí a hacer una revisión de las diversas ocupaciones de los hombres en esta vida, para tratar de escoger la mejor, y sin que pretenda decir nada de la de  los demás, pensé que no podía hacer nada mejor que con continuar en  la misma que me encontraba, es decir, emplear toda mi vida en cultivar mi razón, y en adelantar cuanto pudiera en el conocimiento de la verdad siguiendo el método que me había prescrito.”[16]

Considero que aquí, ya no estamos frente a una máxima moral provisional, sino, por el contrario, encontramos una profunda posición ética. La ética ya requiere de una postura personal, un compromiso individual, está unido a la voluntad y a la libertad de elección. Descartes ha elegido y asumido su postura personal y a qué dedicará su vida. Nuestro filósofo mantendrá este rumbo y jamás se apartará del camino que se había trazado para su vida. Partiendo de la solución de una moral provisional arriba a una postura y a un compromiso ético definitivo. De este modo decide cultivar la razón y aprender constantemente. En definitiva, aquí podemos visualizar de manera clara la relación existente entre ética y moral, en una conjunción inseparable.

El compromiso ético con nosotros mismos y con los demás requiere de la perfección y de la belleza de nuestros actos, en ese sentido, nos hace recordar a Aristóteles, nos anuncia una concepción de la virtud (Areté) entendida fundamentalmente como compromiso ético.

En la moral provisional Descartes nos recomienda cambiarnos a nosotros mismos, antes que al mundo (nuevamente la relación con los principios estoicos que ya mencionamos). Cuando los seres humanos pensamos en el por qué, ya estamos filosofando, sin embargo, muchas veces, al no encontrar respuestas, si no solo preguntas, (típico del pensamiento filosófico), el hombre se aterra, y suele subsumirse en una especie de impotencia y, a veces, hasta de melancolía. Por ello mucha gente rehúye el pensar y prefiere no cuestionarse. Mejor será estar inmerso en la masa de los irreflexivos, huyendo de las preguntas esenciales de la  vida y de su propio ser, prefiriendo dejarse llevar en el vaivén de los demás con tal de emprender la huida de su propio dolor (en una actitud que los existencialistas caracterizan como “inautenticidad”). En la existencia inauténtica, muchas veces, abandonados a nuestras pasiones, actuamos tomando malas decisiones cuando la acción incluye necesariamente pensar, pues de no hacerlo se incurre en una conducta que es solo una reacción, que no es una acción elegida libre y racionalmente. Una reacción de este tipo presenta rasgos de “animalidad”. Por tanto es menester, como seres humanos, detenernos un poco  a  pensar  en nuestros actos y meditar nuestras  acciones. Esto lo deja explicito Descartes  en la formulación de su moral provisional. El mundo de  afuera existe, no debemos ignorar que es ahí donde se  actúa. Descartes sigue siendo actual, válido en nuestra época. La moral cartesiana posee elementos de la filosofía socrática, aristotélica, estoica y, tales filosofías, nos invitan a la reflexión moral y ética existentes en nosotros mismos. La moral es provisional porque se ha engendrado en el seno  de una época, de una cultura, de una ideología, no se puede hacer una moral definitiva, seria esto  falaz, puesto que todo está en movimiento,  “kai panta rei” recordando al gran Heráclito de Éfeso. No hay nada estático en el mundo y pretender normas y reglas que sean permanentes y universales para todos los seres humanos sería un completo error. Ni  siquiera nosotros somos los  mismos, se ha generado un movimiento de conciencia, un movimiento de conocimientos, de experiencias, a lo largo de nuestra existencia. Es menester tener una moral provisional que vaya adaptándose a nuestra forma de experimentar el mundo, donde junto con nuestra ética podamos asi, generar un compromiso ético moral y poder ser entonces, mejores seres humanos, pero ese  compromiso tiene que nacer de la voluntad, la libertad y el  amor a nosotros mismos.

 

 

REFERENCIAS

·         Rene Descartes. (1998). Discurso del método. México: Losada.

·         Ghutrie William K.C. (2003). Los filósofos griegos. México: fondo de cultura económica.

·         Ramnoux Clémence & Belaval I &c. (2003). Historia de la Filosofía. MEXICO: Siglo XXI.

·         Descartes, Rene. (1998). Discurso del método. México: Losada.

·         Jaeger, Werner. (1997). Aristóteles. México: FCE.

·         Seneca, S., & Moreno, J. L. (2010). Medea. Madrid, España: Gredos.

·         Correa, Vélez Luis Alfonso. (2003). Ética Médica. Medellín, Colombia. Corporación para investigaciones Biológicas.

 

 

 



[1] Cfr. M. M. Rosental y P. F. Ludin. 1965. ética. En Diccionario filosófico (tercera edición, 159-160) Montevideo: Pueblos unidos.

[2] Cfr., ibíd.

[4] Seneca, S., & Moreno, J. L. (2010). Medea. Madrid, España: Gredos.

[5] Cfr., ibíd. P.277.

[6] Goldschmidt Victor. (2003). El estoicismo antiguo. En Historia de la filosofía (276). México: Siglo XXI.

[7] Cfr., ídem.

[8] Descartes, R. and Rovira Armengol, J., 1998. Discurso Del Método. 3rd ed. México: Losada, p.41

[9] Cfr., ibíd.

[10] Descartes, R. and Rovira Armengol, J., 1998. Discurso Del Método. 3rd ed. México: Losada, p.41.

[11] Cfr.; ídem, p.42-43.

[12] Goldschmidt Victor. (2003). El estoicismo antiguo. En Historia de la filosofía (281). México: Siglo XXI.

[13] Cfr. Ibíd.

[14] Cfr. ibíd.; p.43.

[15] Goldschmidt Víctor. (2003). El estoicismo antiguo. En Historia de la filosofía (278). México: Siglo XXI.

[16] Cfr. Ídem; p.44-45.


5 comentarios:

  1. Gracias por esta gran reflexión Miriam.
    Personalmente tengo algunas dudas con Descartes:
    ¿Es ético subordinarse al poder establecido y a la iglesia aunque este no sea justo para la sociedad y principalmente los más desfavorecidos, pensando solamente en su formación personal?
    Hay algunas más que publicaré en el blog así como las contradicciones que le encuentro.

    ResponderEliminar
  2. Miriam: muy agradecido por tu contribución a este foro de debate. Excelente artículo ¡Enhorabuena!

    ResponderEliminar
  3. Juan Antonio: no creo que Descartes proponga una subordinación al poder. Propongo que lo tratemos en algún momento con mayor detenimiento.Muchas gracias por tu permanente colaboración.

    ResponderEliminar
  4. Amiga MIRIAM: ¡¡Qué precioso análisis sobre la moral y la ética!! Yo me veo reflejado en tu explicación, puesto que en mi comportamiento diario, procuro llevar a cabo mis acciones pensando en la moral y actuando con ética.

    Valoro muy positivamente tu análisis, tanto por su fondo y tanto o más por su forma, ya que desde mi capacidad lo he comprendido estupendamente, puesto que utilizas un lenguaje al alcance de todos.

    Creo que el último párrafo, resume de forma magnífica lo que se puede llevar a la práctica: que nos sirva para llegar a: “conseguir un mejor control de la vida y, por tanto, una mayor calidad de la misma”.

    Debo decirte que me esforzaré todavía más, si es posible, para poder alcanzar esa meta. Tanto para mi felicidad como para la de mi entorno.

    En relación al análisis que haces de “la moral provisional de Descartes”, quiero hacer un par de comentarios.

    En primer lugar decir que estoy de acuerdo con su forma de pensar, con las posibles opiniones que puedan llevarnos a matizar, o aclarar, posibles afirmaciones que él hace, y que no lograríamos otra cosa que conseguir un mayor conocimiento de aspectos que quizás no hubiéramos visto desde nuestra óptica particular.

    En segundo lugar, en tus conclusiones, comentas que hay gentes que rehúsan pensar, y no pudiendo estar más de acuerdo con ello, me gustaría comentarte una experiencia personal.

    Yo tuve una amigo-que este maldito vicho se llevó por delante-, que fue una persona muy especial. Profesionalmente era diseñador en arquitectura; solo un par de ejemplos: diseño alguna parte de la nueva capital de Brasil, Brasilia, y también intervino en Canadá cuando se celebraron los Juegos Olímpicos en Montreal.

    Pero su faceta más querida, tanto por él como por los que tuvimos la fortuna de conocerlo, fue la pintura, a la que dedicó sus mejores años y esfuerzos. Yo lo consideraba, al margen de un gran amigo, un autentico genio; de hecho escribí un artículo sobre él en una revista que editábamos en el Centro de Mayores durante mi etapa de responsable de la Junta de Gobierno del mismo.

    Y refiriéndome a lo que concierne con lo que estamos tratando, conservo como un auténtico tesoro los dibujos que nos daba a los amigos-justamente por estas fechas para felicitarnos las mismas-en las hacía una crítica genial de los aconteceres del año, y concluía con la figura de él mismo junto a un burro y la frase siguiente: “no pienses, piensea”; el aseguraba que después de una larga y experimentada vida, la cuestión era no pensar, si no hacer como el burro: estar en el pesebre y “piensear”( comer el pienso que te ponían).

    Creo que esta anécdota se relaciona perfectamente con la expresión que tu describes cuando dices: “Una reacción de este tipo presenta rasgos de “animalidad”. Yo estoy completamente de acuerdo con tu afirmación. Y por supuesto por esa conclusión genial con la que terminas tus enseñanzas: “generar un compromiso ético moral y poder ser entonces, mejores seres humanos, pero ese compromiso tiene que nacer de la voluntad, la libertad y el amor a nosotros mismos”.

    Gracias, muchas gracias amiga Miriam, y esperando que nos sigas enseñando, como maestra que eres, te envío un fraternal abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus comentarios y por compartir tu anécdota, un abrazo Francisco.

      Eliminar