A JUAN ANTONIO
Querido amigo: Una vez más, y con mucho placer, debo felicitarte por este nuevo trabajo tuyo, que me parece magnífico, y que como te comenté, quisiera hacer algún comentario sobre el mismo.
Quiero empezar diciéndote que, tanto las opiniones que tú expresas como las yo quiero aportar, seguro que habrá más de uno que al leerlas no estará de acuerdo con ellas. Me parecerá magnifico, si lo que opina está basado en argumentaciones; que podremos discutir y de esa discusión, seguro podrán salir nuevas ideas que nos pueden enriquecernos a ambas partes; ojala mi deseo se cumpla.
Muchas veces, todos y en todos los entornos y niveles, creo que hemos asegurado que lo que nos ocurre en nuestras vidas, ya han ocurrido en otras épocas y han afectado a muchas personas. Nunca se me ocurrirá negarlo, ya que está suficientemente comprobado a través de toda la historia. Pero creo que algunas, por no decir muchas de las cuestiones de este tiempo, tienen circunstancias diferentes.
Por empezar con alguna, me referiré a lo que ha acontecido esta misma mañana. Es domingo, y como todos los que puedo, y procuro no perderme ninguno, escuchamos el programa de Javier del Pino. A pesar de pertenecer a una empresa, que para mí, no me ofrece total garantía, este periodista realiza unos programas muy diversos. Entrevista a cantidad de personajes de todos los campos, de todas las materias, de todos los temas de actualidad, y da por resultado una información-desde mi punto de vista- muy interesante.
Dentro de las secciones que tiene fijas desde hace bastante tiempo, se encuentra una en la que interviene como primer comentarista Juan José Millas; junto con una periodista que le acompaña, llevan bastante tiempo haciendo unos reportajes sobre temas de actualidad; los hemos escuchado meterse en sitios verdaderamente muy curiosos, y dentro de ellos, aportar una información de primera mano de las personas que se encuentran en los mismos. Desde la llegada de la pandemia, han tenido que evitar esta visitas presenciales, por los motivos que todos sufrimos; precisamente hoy ha sido el primer programa que lo ha hecho desde el estudio de la emisora, puesto que como digo, antes se conectaba desde su casa. Hoy, al no poder tener salidas al exterior, se han centrado en comentar algunos de los aspectos de nuestra vida diaria. Y entre ellos, quiero destacar uno que se refiere a nuestros políticos (hago alusión a esto porque es una de las cuestiones, para mí más importantes de lo que hablas en tu trabajo).
Millas hace una crítica descarnada de la política de nuestro tiempo; asegura que la política no existe, porque los que se dicen políticos no son sino meros actores de un programa de televisión que interpretan los papeles que se les ha marcado previamente. Cita concretamente las sesiones del Congreso en las que se habla de cualquier cosa menos de lo que importa a los ciudadanos; se insultan, sacan los trapos sucios de sus oponentes; dicen mentiras continuamente; acusan de cosas que saben perfectamente que no son como ellos lo cuentas; y así hasta el término de las sesiones; pero en ningún momento hacen alusión a los verdaderos problemas de la nación, a las verdaderas tragedias de los ciudadanos que día a día van en aumento. Entre las cuestiones que cita, habla de la situación de los jóvenes, que en casi el 50% de ellos no tienen trabajo, y los que lo tienen suelen ser precarios. Y hace alusión a algo que me causó una fuerte impresión. Estos jóvenes no pueden organizarse una vida independiente. Con relación a esto dice textualmente: “El otro día leía a Paul Preciado que decía: la presión que el capitalismo ejerce sobre la posibilidad de tener hijos es de tal grado que el útero de las mujeres está privatizado, está en mano de las grandes empresas, que son las que marcan los salarios, los trabajos, etc. etc. Esto es brutal” concluye.
¿Donde están los políticos? No hablo de las personas que forman parte de los diversos partidos políticos (que como tantas veces he dicho, para mí, no son políticos; son gentes que viven de la estructura de la administración del estado, pero que no cumplen con mi idea de político) sino de aquel que yo considero que debería ser un servidor del pueblo, alguien que se ocupa del bienestar de la “polis”.
Y me sigo preguntando: ¿puede ser
esta gente forme parte de lo que dice Christopher
Hitchens?:
"Pienso que este planeta es
utilizado como una cárcel, un manicomio y un basurero por una civilización
superior para deshacerse de los indeseables e inútiles. No lo puedo
probar, pero tú tampoco puedes demostrar lo contrario”.
Corroborando este tema, quiero añadir una opinión que me parece muy adecuada al mismo. Esto escribe Rosa Mª Artal:
“Los idiotas están tomando el poder, son
decisivos, lo saben y presumen de su forma de ser. Un fenómeno que antes era
infrecuente en el mundo civilizado. Solía aspirarse a saber, a contar con
fundamentos serios para actuar. José Ortega y Gasset llamaba la atención ya en
1929 acerca del orgullo de la ignorancia que se atesora en España. "El
tonto se parece discretísimo, y de ahí la envidiable tranquilidad con que el
necio se asienta e instala en su propia torpeza". Porque históricamente,
la mayoría de los estudios sobre la ignorancia destacan que induce a obrar
en contra de los propios intereses y ni se enteran. Y así aceptan que les
recorten en servicios esenciales, que les mientan y saqueen incluso, si
"les gusta" quien lo hace, o si eso puede dañar a quienes "no
les gusta". Una sociedad regida por estos principios va al caos
irremediable. Les están inoculando unas barbaridades que, sin saberlas digerir,
resultan incompatibles con un cerebro adulto y desarrollado. Y son individuos
que forman parte de la vida diaria y sus actividades colectivas”.
Y
todavía una más que sostiene lo que vengo pensando desde hace muchos años: que
para que esto ocurra se necesita la colaboración de alguien, que en este caso
concreto somos los ciudadanos que votamos. Esto opina Beatriz Gimeno:
“Asusta también mucho comprobar el nulo
sentido ético de algunos partidos políticos. Sorprende y asusta no sólo la
cantidad de bulos que algunos de estos partidos de derechas lanzan o reproducen
con el único objetivo de embarrar lo más posible, sino la cantidad de gente
dispuesta a creérselos y la cantidad de medios de comunicación dispuestos a
expandir dichos bulos y a mentir con tal de lograr sus objetivos políticos.
Pero si los bulos se expanden es porque hay mucha gente dispuesta a creer
cualquier cosa, incluso aunque sea contraintuitiva. Ahora está más claro que
nunca que la calidad y la independencia de los medios de comunicación así como
el sentido crítico de una ciudadanía formada son fundamentales en una
democracia. Visto lo visto, está claro que las democracias actuales han hecho
dejación de la función de formar críticamente a la ciudadanía. Es obvio que
dicha formación crítica perjudicaría a quienes crecen políticamente con los
bulos y que son siempre los principales interesados en mantener altos niveles
de ignorancia. Visto lo que estamos leyendo y escuchando estos días, la
barbarie está a un paso y nuestras tecnológicas sociedades son de una
fragilidad pasmosa. En el futuro habrá que entender que sin cultura y espíritu
crítico la democracia se empequeñece”.
Y para no extenderme más, a pesar de que el tema es tan extenso que daría para llenar muchos libros, quiero dejar la opinión de una persona que merece todo mi respeto, tanto por su trayectoria personal como profesional; me refiero a Javier Pérez Royo: jurista, Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla y comentarista político.
“Aunque no hay ninguna investigación
científica que lo certifique de manera concluyente e indiscutible, parece fuera
de duda que los chinos llegaron a la conclusión de que el pez se pudre por la
cabeza antes de la fundación del Partido Popular. Sin conocer las andanzas de
Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz, Eduardo Zaplana, Jaume Matas,
Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal... La sabiduría popular china, no
se entiende muy bien cómo ni por qué, alcanzó esa conclusión.
Si Mariano Rajoy, Jorge Fernández
Díaz, María Dolores de Cospedal... acaban siendo condenados mediante sentencia
firme en la denominada "operación Kitchen", no será posible mantener
la inscripción del PP como partido político en el Registro de Partidos del
Ministerio de Interior.
Por aplicación directa de la
Constitución, en cuyo artículo 22.2 se dice textualmente: "Las
asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito son ilegales". Cuando son los máximos
dirigentes, la "cabeza", del partido los que son condenados por un
asunto como el que está siendo investigado en la operación Kitchen, la
continuidad del partido como parte del sistema de partidos en el que descansa
la operatividad de la democracia española no resulta posible”.
Aunque
por lo he expuesto hasta aquí, pudiera parecer que yo comparto la idea que tanto
se repite de que “todos son iguales”, quiero dejar muy claro que considero que
hay una cantidad extraordinaria de personas que están trabajando en las
administraciones públicas, que cumplen con su deber, que muchos se dejan la
piel, que tienen una autentica vocación de servicio público, pero que
desgraciadamente no llegan a los puestos de cabeza, y que serían los que
verdaderamente harían de la política una autentica VIRTUD; así con mayúsculas. Tu
citas un ejemplo: José Mújica; y se podrían citar otros muchos personajes que a
través de la historia, antigua y reciente, han contribuido a hacer de la
convivencia humana algo muy valioso. Y aquí quiero, para terminar con este
tema, citar lo que yo considero, desde siempre, que es el único remedio para
poder tener todo lo bueno que seguro todos deseamos tener, para nosotros y para
todos nuestros prójimos, y que es: EDUCACIÓN.
Todos
estos comentarios, y muchísimos más que se pueden aportar, los he hecho como
parte de una prueba, que para mí, da validez a lo que he citado al principio,
cuando digo que las circunstancias de esta época son distintas, desde el
momento en que tenemos una inmensidad de
medios de conocimiento, que bien usados, podrían hacer que lo que tantas veces
se cita como una utopía, se convirtiera en una vida lo más feliz posible; ¿felicidad
total?, no; pero si lo más cerca de ella.
Espero
tener algún rato más para comentar algunos otros aspectos de tu exposición;
entre tanto recibe un fuerte abrazo de tu amigo
Francisco
No hay comentarios:
Publicar un comentario