Respuesta
a Juan Antonio.
Querido amigo Juan Antonio: como
te decía unos días atrás, a raíz de los dos magníficos escritos que nos
dejaste, querría hacer algún comentario sobre los mismos. Por supuesto reiterar
mi agradecimiento por tus referencias sobre mí.
Debo anticipar, que se me hace
muy difícil decir algo más de lo que tú dices; tus análisis, tanto el antiguo
como el moderno, sobre la situación de la sociedad que nos está tocando vivir,
son tan acertados que todo lo que se me ocurre sería: “muy difícil, por no
decir imposible, añadir o tocar algún tema que tú no hayas analizado”. De
cualquier manera intentaré aportar mi opinión sobre algunos de los que tú
analizas.
Comienzas tu primer escrito,
sobre la relación entre la filosofía y la libertad, y debo decirte que son dos
cosas que van enlazadas, puesto que la libertad es consecuencia de que alguien
se ha hecho preguntas filosóficas sobre su vida, y tiene el poder de discernir
sobre el comportamiento que debe seguir
para alcanzar la libertad; sin preguntas no hay respuestas, y sin ambas cosas
no sabe que es la libertad y su forma de conseguirla y se convierte, como tu
muy bien dices, en un mero animal que pasa por el mundo sin llegar a
convertirse en un autentico “humano” capaz de disfrutar de todas las maravillas
humanas que llevan consigo esta transformación, como son, entre otras muchas:
la amistad, la virtud, el hacer el bien, el disfrutar de la música, la poesía,
la lectura, el escribir tus propias ideas y poder confrontarlas con otros, la
ayuda mutua, el darse a los demás, el colaborar en las múltiples acciones que
tienes con los que te rodean, la dedicación a la familia, el voluntariado, el
dar sin esperar nada a cambio, y así una lista interminable. Querría añadir una
cosa más: estudiar hasta convertirte en un científico; viene esto a raíz de un
comentario que hace ese extraordinario personaje que es Nuccio Ordine:
“Y
que, junto a los humanistas, también los científicos han desempeñado y
desempeñan una función importantísima en la batalla contra la dictadura del
beneficio, en defensa de la libertad y la gratuidad del conocimiento y la
investigación”.
¡¡¡Qué cosa más maravillosa, ¿no
te parece? Unir humanismo y ciencia para el beneficio de todos por igual!! Y un
poco más delante se reafirma diciendo:
“Identificar
al ser humano con su mera profesión constituye un error gravísimo: en cualquier
hombre hay algo esencial que va mucho más allá del oficio que
ejerce. Sin esta dimensión pedagógica, completamente ajena a toda forma de
utilitarismo, sería muy difícil, ante el futuro, continuar imaginando
ciudadanos responsables, capaces de abandonar los propios egoísmos para abrazar
el bien común, para expresar solidaridad, para defender la tolerancia, para
reivindicar la libertad, para proteger la naturaleza, para apoyar la justicia…”
Un poco más adelante te preguntas si no estaremos asistiendo
a los últimos estertores de la democracia. Tú mismo te contestas diciendo:
Taxativamente Sí. Y presentas tus argumentos que están muy bien fundados. Yo solo
puedo decirte que creo que estás en lo cierto. Y aún me atrevería a decir que,
tal y como yo la entiendo, la democracia no la hemos tenido en ningún momento;
que como dicen muchos, este estado de cosas es mejor que lo que hemos pasado,
puedo estar de acuerdo, pero que tengamos una verdadera democracia, yo
sinceramente creo que no. Y es curioso que esto lo afirmases hace 8 años, que
si no eran unos tiempos “estupendos”, creo sinceramente que no habíamos llegado
al estado actual de nuestra vida; y no solo por el tema de la pandemia, que lo
que hace es agudizar el problema, y de forma muy fuerte, si no porque entonces
no había aparecido, o no estaba tan aparente, aunque si disimulado, o un tanto
amordazado el tema de la extrema derecha. Que me podrás decir que de forma esporádica
hizo mucho daño, que mató incluso, pero no había llegado al lugar donde hoy se
encuentra, como es el parlamento, y a los diversos gobiernos autonómicos, ayudando
a los posibles “moderados” de derechas a ejercer un poder verdaderamente fuera
de todo comportamiento democrático.
Quiero citar algún pasaje de lo que voy leyendo, y que me
parece que refleja muy bien las causa de lo que estamos comentando. En el libro
”Como mueren las democracias”, su autor Levitsky,
cita varios pasajes donde explica sus opiniones, para mí, muy certeras. Y dice:
“Una vez una persona
potencialmente autoritaria llega al poder, las democracias afrontan una segunda
prueba decisiva: ¿subvertirá el dirigente autocrático las instituciones
democráticas o servirán éstas para contenerlo? Las instituciones por sí solas
no bastan para poner freno a los autócratas electos. Hay que defender la
Constitución, y esa defensa no sólo deben realizarla los partidos políticos y
la ciudadanía organizada, sino que también debe hacerse mediante normas
democráticas. Sin unas normas
sólidas, los mecanismos de control y equilibrio no funcionan como los baluartes
de la democracia que suponemos que son. Las instituciones se convierten en
armas políticas, esgrimidas enérgicamente por quienes las controlan en contra
de quienes no lo hacen. Y así es como los autócratas electos subvierten la
democracia, llenando de personas afines e «instrumentalizando» los tribunales y otros
organismos neutrales, sobornando a los medios de comunicación y al sector
privado (u hostigándolos a guardar silencio) y reescribiendo las reglas de la
política para inclinar el terreno de juego en contra del adversario. La
paradoja trágica de la senda electoral hacia el autoritarismo es que los
asesinos de la democracia utilizan las propias instituciones de la democracia
de manera gradual, sutil e incluso legal para liquidarla”.
“Las democracias funcionan mejor y sobreviven durante
más tiempo cuando las constituciones se apuntalan con normas democráticas no
escritas".
Y si algo claro se infiere del estudio de las quiebras democráticas en
el transcurso de la historia es que la polarización extrema puede acabar con la
democracia”.
En estos textos están, a mi
manera de ver, un par de detalles que, como seguro tu recordaras por habérmelo escuchado
más de una vez, conforman las razones de la muerte-o el no nacimiento- de la
democracia: normas democráticas que deben de enseñarse a la ciudadanía, y que
esta las cumpla con complacencia, que encuentre un autentico placer en
cumplirlas; el grandísimo problema de los tribunales, que como cualquiera que
quiera verlo lo tiene ante sus ojos hace años, está en poder de los interese de
los criminales de la democracia; y, como muy bien dice el autor la polarización
extrema. Este último punto daría para escribir, no solo un breve artículo, sino
un libro casi interminable. Solamente dos citas sobre el asunto de la extrema
derecha. Una es de Coral Bravo, a la que sigo desde hace mucho tiempo y que
todas las semanas espero con ansia que llegue el día en que ella escribe su
columna, para poder disfrutar de su sabiduría; en una de ellas dice:
“Y de nuevo recurriendo a Karl Popper, creo que es
importante recordar y tener muy en cuenta que debemos reclamar, en nombre de la
tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes”.
Creo que no se puede ser más claro.
La siguiente cita es de Benjamín Prado,
que también en un artículo reciente dice:
“No hay mejor cómplice de los que gritan que quienes guardan
silencio”
Dices más
adelante: “Nos hemos convertidos en meros
"borregos" consumidores”; no tenemos sitio en nuestro blog
para todo lo que te diría sobre el tema; en algún otro momento intentaré
hacerte algún comentario.
Otro tema
que citas, las nuevas tecnologías y sus consecuencias, es algo que me llega al
alma, porque como tú muy bien sabes, es
mi “profesión” desde hace muchos años, y que debo decirte que disfruto mucho;
no tanto con su manejo en sí, sino con mis “niños” (a los que echo mucho, mucho
en falta desde hace 3 meses). Recordarás que es difícil que en cualquiera de
mis intervenciones, no nombre de alguna manera este tema, porque es muy
importante, importantísimo me atrevería a decir, y que citando a ese autor que
tanto me gusta, Harari, te diría que estas tecnologías, sino se reconducen del
camino que están llevando, “conducirá al extermino de la humanidad; el Homo
Sapiens como tal tiene los días contados”.
Para
terminar, por ahora, con el tema tecnológico,
citaré dos frases que acabo de leer recientemente, sobre uno de los mayores
representantes de las mismas:
“Según el profesor de
marketing Scott Galloway, Mark Zuckerberg es la persona más poderosa y
peligrosa de todo el mundo, por lo que es trabajo de los legisladores intentar
limitar su poder”.
“Aquí está el problema: Mark Zuckerberg es un
sociópata y Facebook ha institucionalizado la sociopatía”.
Para mayor información, definición de sociopatía: “La
sociopatía es un término informal que se refiere a un patrón de comportamientos
y actitudes antisociales. En el Manual diagnóstico y estadístico de los
trastornos mentales (DSM) , la
sociopatía está más representada por el trastorno de personalidad antisocial. Exteriormente,
aquellos descritos como sociópatas pueden parecer perturbados, pero también
pueden mostrar signos de cuidado, sinceridad y confiabilidad. De hecho,
son manipuladores, a menudo mienten, carecen de empatía y tienen una conciencia
débil que les permite actuar de manera temeraria o agresiva, incluso cuando
saben que su comportamiento es incorrecto”.
Es difícil
decirlo más claro. De cualquier manera, debo decirte que en poco tiempo pienso
tener una mayor información sobre el tema, y que, si te parece, lo podremos
ampliar.
Recibe un
abrazo muy afectuoso.
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