domingo, 14 de junio de 2020


Respuesta a Juan Antonio.
Querido amigo Juan Antonio: como te decía unos días atrás, a raíz de los dos magníficos escritos que nos dejaste, querría hacer algún comentario sobre los mismos. Por supuesto reiterar mi agradecimiento por tus referencias sobre mí.

Debo anticipar, que se me hace muy difícil decir algo más de lo que tú dices; tus análisis, tanto el antiguo como el moderno, sobre la situación de la sociedad que nos está tocando vivir, son tan acertados que todo lo que se me ocurre sería: “muy difícil, por no decir imposible, añadir o tocar algún tema que tú no hayas analizado”. De cualquier manera intentaré aportar mi opinión sobre algunos de los que tú analizas.

Comienzas tu primer escrito, sobre la relación entre la filosofía y la libertad, y debo decirte que son dos cosas que van enlazadas, puesto que la libertad es consecuencia de que alguien se ha hecho preguntas filosóficas sobre su vida, y tiene el poder de discernir sobre el comportamiento que debe  seguir para alcanzar la libertad; sin preguntas no hay respuestas, y sin ambas cosas no sabe que es la libertad y su forma de conseguirla y se convierte, como tu muy bien dices, en un mero animal que pasa por el mundo sin llegar a convertirse en un autentico “humano” capaz de disfrutar de todas las maravillas humanas que llevan consigo esta transformación, como son, entre otras muchas: la amistad, la virtud, el hacer el bien, el disfrutar de la música, la poesía, la lectura, el escribir tus propias ideas y poder confrontarlas con otros, la ayuda mutua, el darse a los demás, el colaborar en las múltiples acciones que tienes con los que te rodean, la dedicación a la familia, el voluntariado, el dar sin esperar nada a cambio, y así una lista interminable. Querría añadir una cosa más: estudiar hasta convertirte en un científico; viene esto a raíz de un comentario que hace ese extraordinario personaje que es Nuccio Ordine:

Y que, junto a los humanistas, también los científicos han desempeñado y desempeñan una función importantísima en la batalla contra la dictadura del beneficio, en defensa de la libertad y la gratuidad del conocimiento y la investigación”.  

¡¡¡Qué cosa más maravillosa, ¿no te parece? Unir humanismo y ciencia para el beneficio de todos por igual!! Y un poco más delante se reafirma diciendo:

Identificar al ser humano con su mera profesión constituye un error gravísimo: en cualquier hombre hay algo esencial que va mucho más allá del oficio que ejerce. Sin esta dimensión pedagógica, completamente ajena a toda forma de utilitarismo, sería muy difícil, ante el futuro, continuar imaginando ciudadanos responsables, capaces de abandonar los propios egoísmos para abrazar el bien común, para expresar solidaridad, para defender la tolerancia, para reivindicar la libertad, para proteger la naturaleza, para apoyar la justicia…”

Un poco más adelante te preguntas si no estaremos asistiendo a los últimos estertores de la democracia. Tú mismo te contestas diciendo: Taxativamente Sí. Y presentas tus argumentos que están muy bien fundados. Yo solo puedo decirte que creo que estás en lo cierto. Y aún me atrevería a decir que, tal y como yo la entiendo, la democracia no la hemos tenido en ningún momento; que como dicen muchos, este estado de cosas es mejor que lo que hemos pasado, puedo estar de acuerdo, pero que tengamos una verdadera democracia, yo sinceramente creo que no. Y es curioso que esto lo afirmases hace 8 años, que si no eran unos tiempos “estupendos”, creo sinceramente que no habíamos llegado al estado actual de nuestra vida; y no solo por el tema de la pandemia, que lo que hace es agudizar el problema, y de forma muy fuerte, si no porque entonces no había aparecido, o no estaba tan aparente, aunque si disimulado, o un tanto amordazado el tema de la extrema derecha. Que me podrás decir que de forma esporádica hizo mucho daño, que mató incluso, pero no había llegado al lugar donde hoy se encuentra, como es el parlamento, y a los diversos gobiernos autonómicos, ayudando a los posibles “moderados” de derechas a ejercer un poder verdaderamente fuera de todo comportamiento democrático.

Quiero citar algún pasaje de lo que voy leyendo, y que me parece que refleja muy bien las causa de lo que estamos comentando. En el libro ”Como mueren las democracias”, su autor  Levitsky, cita varios pasajes donde explica sus opiniones, para mí, muy certeras. Y dice:

“Una vez una persona potencialmente autoritaria llega al poder, las democracias afrontan una segunda prueba decisiva: ¿subvertirá el dirigente autocrático las instituciones democráticas o servirán éstas para contenerlo? Las instituciones por sí solas no bastan para poner freno a los autócratas electos. Hay que defender la Constitución, y esa defensa no sólo deben realizarla los partidos políticos y la ciudadanía organizada, sino que también debe hacerse mediante normas democráticas. Sin unas normas sólidas, los mecanismos de control y equilibrio no funcionan como los baluartes de la democracia que suponemos que son. Las instituciones se convierten en armas políticas, esgrimidas enérgicamente por quienes las controlan en contra de quienes no lo hacen. Y así es como los autócratas electos subvierten la democracia, llenando de personas afines e «instrumentalizando» los tribunales y otros organismos neutrales, sobornando a los medios de comunicación y al sector privado (u hostigándolos a guardar silencio) y reescribiendo las reglas de la política para inclinar el terreno de juego en contra del adversario. La paradoja trágica de la senda electoral hacia el autoritarismo es que los asesinos de la democracia utilizan las propias instituciones de la democracia de manera gradual, sutil e incluso legal para liquidarla”.

Las democracias funcionan mejor y sobreviven durante más tiempo cuando las constituciones se apuntalan con normas democráticas no escritas".

Y si algo claro se infiere del estudio de las quiebras democráticas en el transcurso de la historia es que la polarización extrema puede acabar con la democracia”.

En estos textos están, a mi manera de ver, un par de detalles que, como seguro tu recordaras por habérmelo escuchado más de una vez, conforman las razones de la muerte-o el no nacimiento- de la democracia: normas democráticas que deben de enseñarse a la ciudadanía, y que esta las cumpla con complacencia, que encuentre un autentico placer en cumplirlas; el grandísimo problema de los tribunales, que como cualquiera que quiera verlo lo tiene ante sus ojos hace años, está en poder de los interese de los criminales de la democracia; y, como muy bien dice el autor la polarización extrema. Este último punto daría para escribir, no solo un breve artículo, sino un libro casi interminable. Solamente dos citas sobre el asunto de la extrema derecha. Una es de Coral Bravo, a la que sigo desde hace mucho tiempo y que todas las semanas espero con ansia que llegue el día en que ella escribe su columna, para poder disfrutar de su sabiduría; en una de ellas dice:

Y de nuevo recurriendo a Karl Popper, creo que es importante recordar y tener muy en cuenta que debemos reclamar, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes”.

Creo que no se puede ser más claro.

La siguiente cita es de Benjamín Prado, que también en un artículo reciente dice:

“No hay mejor cómplice de los que gritan que quienes guardan silencio”

Dices más adelante: “Nos hemos convertidos en meros "borregos" consumidores”; no tenemos sitio en nuestro blog para todo lo que te diría sobre el tema; en algún otro momento intentaré hacerte algún comentario.

Otro tema que citas, las nuevas tecnologías y sus consecuencias, es algo que me llega al alma, porque como tú muy bien sabes,  es mi “profesión” desde hace muchos años, y que debo decirte que disfruto mucho; no tanto con su manejo en sí, sino con mis “niños” (a los que echo mucho, mucho en falta desde hace 3 meses). Recordarás que es difícil que en cualquiera de mis intervenciones, no nombre de alguna manera este tema, porque es muy importante, importantísimo me atrevería a decir, y que citando a ese autor que tanto me gusta, Harari, te diría que estas tecnologías, sino se reconducen del camino que están llevando, “conducirá al extermino de la humanidad; el Homo Sapiens como tal tiene los días contados”.

Para terminar, por ahora,  con el tema tecnológico, citaré dos frases que acabo de leer recientemente, sobre uno de los mayores representantes de las mismas:

“Según el profesor de marketing Scott Galloway, Mark Zuckerberg es la persona más poderosa y peligrosa de todo el mundo, por lo que es trabajo de los legisladores intentar limitar su poder”.
“Aquí está el problema: Mark Zuckerberg es un sociópata y Facebook ha institucionalizado la sociopatía”.

Para mayor información, definición de sociopatía: “La sociopatía es un término informal que se refiere a un patrón de comportamientos y actitudes antisociales. En el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) , la sociopatía está más representada por el trastorno de personalidad antisocial. Exteriormente, aquellos descritos como sociópatas pueden parecer perturbados, pero también pueden mostrar signos de cuidado, sinceridad y confiabilidad. De hecho, son manipuladores, a menudo mienten, carecen de empatía y tienen una conciencia débil que les permite actuar de manera temeraria o agresiva, incluso cuando saben que su comportamiento es incorrecto”.

Es difícil decirlo más claro. De cualquier manera, debo decirte que en poco tiempo pienso tener una mayor información sobre el tema, y que, si te parece, lo podremos ampliar.

Recibe un abrazo muy afectuoso.






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