martes, 17 de enero de 2017

Reflexiones en torno al "aión" y a "cronos", como epìtome de la modernidad



Tenemos inevitablemente una concepción "moderna" de "la vida", a la que Ortega llamaba " El tema de nuestro tiempo". Esa concepción que nos asfixia es el tiempo cronológico que nos devora. La filosofìa como actitud es parar, detener el tiempo, el tiempo cronológico, y entrar en el tiempo "continuo" o "aión". Si el tiempo es cronológico siempre estás pensando en el " atrás" o en el "delante". En el aión todo el tiempo es presente, lo pasado y lo futuro. Es el tiempo filosófico desde el que pensaban Parménides, Platón, Aristóteles y los preplatónicos. El mundo moderno nos exhorta a cronos y lo considera único tiempo. Los griegos tenìan el aión y el kairós (el tiempo propicio). No podemos estar haciéndonos cuestión de lo de atràs o de lo de delante. El  kairós, o tiempo propicio es éste. Y lo en éste està todo el pasado y todo el futuro. Lo que hagas está bien hecho. La lectura que hagas ahora es la que queda, aunque luego parezca que no se aprueba un examen o por el trabajo impide meterse màs de lleno en lo que uno querrìa. "Lo que se haga es lo correcto".  El "trabajo" forma parte de cronos, y no podemos separarnos de él tan facilmente porque esta "modernidad" aún no superada nos impele a ello. Pero hay que "parar" el tiempo.

El tiempo es una representación mental, según Kant es una forma a priori de la sensibilidad. En la "modernidad" somos nosotros quienes ponemos el tiempo. Pero de alguna manera esa "modernidad" debemos hacer cuestión como un "tema de nuestro tiempo". Y no estarìa mal volver a las costas de Éfeso, o entender el camino de regreso a Ìtaca como el camino de Heráclito: camino arriba, o camino abajo es uno y el mismo. Quiero decir desembarazarnos de " cronos" y vivir la vida como un "eterno retorno". Una concepción a la que nos exhortaba Nietzsche, que era griego. Disfrutar con el hoy y pensar que " es lo correcto". Los griegos no tenìan esta concepción "moderna" del tiempo, al menos los "filósofos". Cronos era uno màs de los tiempos. En las comunidades filosóficas pitagóricas, en el Liceo, en la Academia, vivìan en el aión. Solo en el aión puede interpretarse la geometrìa euclidea, las eidei platónica o la ousìa aristotélica. La esfera parmenìdea es una definición del " tiempo continuo" o aìon. Donde "ser" y "pensar" se dan en el aión. Por eso la filosofìa es "tiempo continuo" todo junto. Significa detener el tiempo. Y significa que el "ahora es lo correcto". Con todos sus riesgos. Heidegger en Friburgo, si no me equivoco, dijo " el ayer es aún". Con todo lo que ocurrió cuestionarse "lo que se haga es lo correcto" es pertinente. Y complejo, muy complejo. En "Ética protestante y el espìritu del capitalismo" leì un texto que Weber pone de Benjamìn Franklin, donde dice que "el tiempo es dinero".  Esa es la concepción del tiempo en la "modernidad". Mi instinto filosófico me dicta, y consiste, en parar. Se que es difìcil, pues estamos atrapados en cronos como en espejos fracturados que vagan a la deriva del tiempo en el universo.

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