martes, 14 de mayo de 2013

MAS SOBRE "EL MIEDO"


EL ESTADO GUARDIÁN. EL MIEDO COMO RECURSO DE DOMESTICACIÓN.
Y este clima de tensión hará fructificar un nuevo recurso integrador de la ciudadanía en la época que se abre tras la crisis. Ciertamente, no desaparecerá la mentalidad consumista, ni las incitaciones  para ella. Es la herencia psicológica y social que la etapa anterior lega a nuestros tiempos, prolongándose hasta nuestros días. Para lograr la satisfacción integradora no es ya tan fácil, especialmente para los jóvenes y las clases más modestas, no digamos para los cada vez más numerosos parados. Surge una contradicción entre las ansias de adquirir los bienes publicitados, ofrecidos tentadoramente en los escaparates, y los bolsillos enflaquecidos de bastantes ciudadanos. Hay que buscar un nuevo truco domesticador de las masas. La maniobra consistirá en pulsar otro resorte compensatorio: él se la inseguridad, forjando un ciudadano estremecido ante el acoso de múltiples amenazas. Se moldeará, así, el ciudadano dominado por el miedo, que no busca ya tanto el placer del consumo, como la protección.

EL MIEDO EN LA HISTORIA HUMANA. MIEDO Y FANTASÍA.
Incluso sectores enteros de la cultura humana se originan en el miedo. Tal sería el caso de la religión, según afirmó destacadamente Lucrecio. Los terrores ante la naturaleza, según la repetida frase del poeta romano timor fecit Deus, unidos a la ignorancia constituyeron la fuente de la religión.

EL MIEDO Y EL PODER POLÍTICO.
El siervo de la gleba, el vasallo, en la Edad Media, acosado por la violencia ambiental en aquella sociedad, encontraba en el señor, por más que lo explotara y le vejara con el ius primae noctis, su protector. El precio de la seguridad, de la supervivencia, era la total sumisión. Y el ciudadano pacifico de la democracia se siente defendido por la policía. Son estos los mecanismos de integración que pone en marcha el que podemos designar como “Estado guardián”.

Amigo JUAN ANTONIO: Abundando un poco más en este tema tan moderno y eterno a la vez, como se puede apreciar en estos retazos del libro de Carlos Paris, Ética radical, vemos que el arma del miedo se ha utilizado, siempre y en todo lugar, para llevar al ser humano más indefenso a donde le conviene al poderoso. Por supuesto, a mi manera de ver, partiendo de la base del complemento ideal del miedo, que es la ignorancia. Así, en tiempos pasados, teniendo a las gentes apartadas de cualquier asomo de cultura, teniéndolos analfabetos; y hoy, que mantener el analfabetismo es más difícil, procurando que la información que posea el ciudadano sea la menor posible. ¿Cómo puede ser esto ante los medios tan poderoso de información que tenemos? Fácilmente: haciendo que esta sea la que interesa al poderoso. (En la línea de lo que decía Trasímaco: “que lo justo es aquello que conviene al que manda”) ¿De qué forma? De mil maneras, contando con el suficiente capital que pueda comprar todo aquello necesario para llevarlo a cabo. Comprar medios físicos: prensa, radio, televisión. Medios humanos: personas que influyan en las gentes, por muy diversos motivos. Medios mafiosos: atemorizar a las voces discrepantes, llegando a la eliminación física, como desgraciadamente estamos viendo, día sí y otro también.
¿Remedios? Me preguntarás. Ya sabes que muchas veces hemos hablado, o yo he dicho, en múltiples ocasiones que la solución está en la educación. Pero llegados a este punto actual de nuestra vida, de nuestro panorama nacional, solo encuentro una solución: la insumisión civil. Sin violencia, imitando a Gandhi, pero sin resquicio de flaqueza por parte de los ciudadanos, negándonos a pagar todo aquello que nos imputan. Estoy seguro que si no pagásemos los impuestos, tendrían que escucharnos. Otra forma, yo no la veo.
Un abrazo.  Francisco.

2 comentarios:

  1. Gracias por tu contribución Francisco. Cuando tengas tiempo esperamos más contribuciones, que siempre son muy esclarecedoras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias EDUARDO: Por supuesto que seguiré publicando.
      Si te parece oportuno, incluso puedo hacerlo con escritos míos que no corresponden a los temas del Curso, pero que quizás fueran motivo de comentarios por parte de otros compañeros.
      Un abrazo

      Eliminar