Hola amigos: Repasando
algunos escritos que tengo en mis carpetas, encontré este que os adjunto. No sé
si corresponde a algún tema de los que nos ocupan habitualmente. Si lo leéis y tenéis
algún comentario, estaré encantado de verlo.
De cualquier forma, gracias
anticipadas por vuestra atención.
Un fuerte abrazo.
CEREMONIAS CIVILES
Una
pareja de amigos nuestros acababan de llegar de viaje, y sentados en la puerta
de su casa, charrábamos de las incidencias del mismo, cuando en un momento
determinado, mi amiga me pregunto:
¿Qué te parece eso de los bautizos “civiles”?.
Ante
mi cara de extrañeza, comentó:
Bueno, como tú no ves televisión,
debería explicarte porque te hago esta pregunta. Verás, continuo; hace unos
días se dio la noticia, de que una pareja quería bautizar a su hijo.
Dicho
así, la verdad es que parecía que semejante
cuestión, un bautizo, no daba para que
lo destacaran en el Telediario. El tema estaba en la segunda parte de la
pregunta, “civiles”.
Y terminó de contarme la noticia; Parece ser que la pareja en cuestión, no eran
católicos, ni profesaban ninguna otra religión y por supuesto no estaban
casados, pero, y aquí está lo curioso, querían bautizar a su hijo, pero por lo “civil”.
En
ese momento, su marido intervino añadiendo: Quizás
deberías ampliar la noticia, diciendo, que no solo se están celebrando
bautizos, sino también primeras comuniones. Por supuesto “civiles”. Y así, me
fueron poniendo al día de una de las últimas modas de nuestro país.
Cuando
el destino te ha concedido la gracia de llegar a viejo, crees que ya has visto
casi todo en el transcurso de tantos años, pero ante cosas de este tipo, uno ya
no sabe si llorar o reír.
Muy
cierto es aquel antiguo dicho: Los
tiempos adelantan que es una barbaridad. Pero a mí, estos avances, me cogen
un poco fuera de juego, y me sugieren un buen número de preguntas.
ö ¿Qué se pretende con esto?: ¿Ser diferente de los
demás?
ö ¿Crear moda?
ö ¿Es un invento comercial, de algún gremio industrial,
para paliar la crisis?
ö ¿Es un ataque a la religión, no solo a la católica,
sino a todos los cultos?
ö ¿Es un insulto a los creyentes, solo por el mero hecho
de serlo?
ö ¿Se quiere decir, que así ellos son más libres, y por
eso hacen lo que les da la gana?
ö ¿Es una excusa para organizar una fiesta, y derrochar
“su” riqueza?
ö ¿Hay que hacerlo, porque sino el niño tendrá un
trauma, al ser distinto de sus compañeros?
ö ¿Se quieren equiparar a las bodas civiles?
Creo
que podríamos seguir y seguir haciéndonos muchas más preguntas, pero con estas
pueden ser bastantes, para llegar a la pregunta principal, que según mi
criterio, sería: ¿Lo hacen por maldad, o por estupidez?
Yo
casi preferiría que fuese por lo primero, porque ante el mal, te preparas y
puedes contrarrestarlo. Pero ante la estupidez, es difícil la defensa, dado que
no sabes con que incongruencia te va a salir.
Como
no estoy muy versado en cuestiones religiosas, me tome la molestia de mirar que
se decía en alguna enciclopedia, sobre los temas de “bautismo” y “comunión”. Se
definen como unos sacramentos enmarcados en las practicas religiosas, con unos
entramados de ritos, exigencias, personas activas y pasivas que deben
intervenir en los mismos, con unas peculiaridades muy especificas, para poder
ejercer en los diversos actos de estas ceremonias, y que llegan a exigir, que deberán
ser “personas religiosas católicas practicantes”. Por lógica, todo esto deberá hacerse en un templo “religioso”, y no en un sitio civil, como parece ser que
hicieron los padres, ya que aseguran que no están casados. Deduzco que quieren
decir, no están casados “por la iglesia”.
Nada
más lejos de mi intención, que sacar a colación el viejo tópico de que en mis
tiempos se hacía esto y ahora se hace lo otro, que aquello si y esto no, etc.
etc. Pero, usando una expresión callejera muy de moda, algunos “se están pasando varios pueblos”. Por
supuesto que yo no soy quien para dictar normas de conducta a nadie, pero si
para opinar ante actos semejantes que, para definirlos de un manera suave,
constituyen una autentica torpeza, cuando no un ataque a otros que pueden
pensar de distinta manera que nosotros, y que merecen todo nuestro respeto.
Cuando estamos atravesando tiempos francamente difíciles a todos los niveles, políticos,
económicos, de convivencia, tanto a nivel nacional como internacional, caer en
estas cuestiones, me parecen de tal miseria moral e intelectual, que casi diría
que rozan el delito. Si andan tan sobrados de todo, tiempo, economía, energías,
etc., que se dediquen a ayudar a las muchas, muchas personas, que lo están
pasando muy mal.
Que
se dejen de hacer payasadas, que bastantes tenemos que aguantar todos días los
ciudadanos normales de a pie, viendo lo que hacen nuestros dirigentes.
¿O
es que lo hacen para salir en los “tomates”?
francisco