lunes, 29 de abril de 2013

Filosofía y terapia

La filosofía de por sí puede cambiarnos la vida. Todos somos filósofos, solo tenemos que ejercer lo que somos. Cuando relaciono los términos "filosofía" y "terapia" no es tanto porque crea que exista una terapia filosófica como una alternativa a otros tipos de terapia, sino porque pienso que la filosofía en sí misma es terapéutica.

4 comentarios:

  1. Que alegría ver el nacimiento de este blog. Compañeros sois extraordinarios.

    Un abrazo

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  2. ¿PORQUE DA MIEDO LA FILOSOFÍA?

    “A los hombres la vida nos viene dada pero no hecha del todo. Debemos nosotros configurarla y esta función ha de realizarse conforme a un canon o módulo que es el ideal del bien. La vida no es en sí misma ni buena ni mala, es según como la vivamos, el lugar del bien y del mal.”
    Montaigne.

    La filosofía plantea una reflexión sobre cuestiones éticas, morales o políticas que son importantes para formar un ciudadano democrático. No confundamos una sociedad democrática con la oligarquía liberal, dominada por el poder económico y burocrático, que tenemos.
    En este texto de Bertrand Russel esta perfectamente descrito el porque se teme a la filosofía:

    Los hombres temen al pensamiento más de lo que temen a cualquier otra cosa del mundo; más que la ruina, incluso más que la muerte.
    El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible. El pensamiento es despiadado con los privilegios, las instituciones establecidas y las costumbres cómodas; el pensamiento es anárquico y fuera de la ley, indiferente a la autoridad, descuidado con la sabiduría del pasado.
    Pero si el pensamiento ha de ser posesión de muchos, no el privilegio de unos cuantos, tenemos que habérnoslas con el miedo. Es el miedo el que detiene al hombre, miedo de que sus creencias entrañables no vayan a resultar ilusiones, miedo de que las instituciones con las que vive no vayan a resultar dañinas, miedo de que ellos mismos no vayan a resultar menos dignos de respeto de lo que habían supuesto.
    ¿Va a pensar libremente el trabajador sobre la propiedad? Entonces, ¿qué será de nosotros, los ricos?
    ¿Van a pensar libremente los muchachos y las muchachas jóvenes sobre el sexo? Entonces, ¿qué será de la moralidad?
    ¿Van a pensar libremente los soldados sobre la guerra? Entonces, ¿qué será de la disciplina militar?
    ¡Fuera el pensamiento! ¡Volvamos a los fantasmas del prejuicio, no vayan a estar la propiedad, la moral y la guerra en peligro!
    Es mejor que los hombres sean estúpidos, amorfos y tiránicos, antes de que sus pensamientos sean libres. Puesto que si sus pensamientos fueran libres, seguramente no pensarían como nosotros. Y este desastre debe evitarse a toda costa.
    Así arguyen los enemigos del pensamiento en las profundidades inconscientes de sus almas. Y así actúan en las iglesias, escuelas y universidades."

    Creo que no hay nada más que añadir a estas líneas para entender el miedo de nuestros gobernantes, a que pensemos libremente. No podrían engañarnos a diario como lo hacen ahora.
    La filosofía tiene el poder de hacernos reflexionar, de que seamos capaces de analizar y entender todo cuanto nos rodea. De pensar sobre lo que oímos y de actuar en consecuencia. Por eso molesta, cuantas veces oímos eso de:” No es bueno pensar tanto”.
    Sabemos muy bien que el hecho de que podamos pensar molesta a los que nos tratan como sus marionetas, a los que nos piden el voto y después hacen lo que les da la gana con el, o peor se enriquecen a nuestra costa y ante nuestras narices. Que miedo les da que se pueda reaccionar contra estas injusticias, por eso es mejor erradicar la filosofía de nuestras escuelas, es primordial erradicar el habito del pensamiento, desde la mas temprana edad.
    Esto demuestra que la filosofía es la forma más adecuada de vivir y buscar conjuntamente la verdad y la justicia.

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  3. Hola JUAN ANTONIO: Magnificas tus reflexiones y tus citas.
    Hay veces que creo que existen esos seres extraños que se citan a menudo: duendes, brujas, hadas, dioses o musas, como en el caso presente. Tú dirás: “Este Francisco está hoy más “ido” de lo normal”. Pero déjame que te diga, que tengo algún motivo para decirte estas cosas. Me explico; antes de leer tu comentario, he colgado en el otro blog “Búsqueda filosófica” unas líneas con el título “El miedo”, motivado en parte por un artículo que he leído esta mañana.
    ¿No te parece una gran coincidencia que haya venido a visitarnos la misma musa a los dos, e inspirarnos temas gemelos?
    Me alegro infinito que sigas escribiendo cosas tan bonitas. Insiste en ello.
    Recibe un fuerte abrazo.

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  4. Disculpadme que haga unas reflexiones de piscina, mientras observo cómo juegan mis hijos.

    Me quedo con los tres puntos fundamentales de la presentación de Eduardo.

    -La filosofía puede cambiarnos la vida.
    -Todos somos filósofos.
    -La filosofía es terapéutica.

    Estas tres ideas implican una conclusión sintética.

    En nuestro día a día actuamos de manera inadecuada, con lo que introducimos efectos dañinos en nuestro entorno.

    Lograr entender qué estamos haciendo mal y por qué es objeto amplio de la filosofía.

    Muchos factores están implicados, traumas, falta de comunicación -tanto por incapacidad intelectual como afectiva-, irracionalidad en la toma de decisiones, y muchos otros.

    Creo que es a esto a lo que se refiere mi maestro cuando relaciona filosofía y terapia.

    Hasta luego


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